¿Momento de la mentira?

Septiembre 30, 2011 - 12:00 a.m. Por: Liliane de Levy

¿Momento de la mentira? Pasó más de una semana desde que a las Naciones Unidas llegó el presidente palestino, Mahmud Abbas, a presentar una petición formal para la creación de un Estado palestino. Inmediatamente llegó el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, para explicar su rechazo a tal iniciativa porque, según él, debe darse tras negociaciones directas entre palestinos e israelíes. Lo positivo de lo sucedido es que aparentemente tanto palestinos como israelíes aceptan la idea de ‘dos Estados’ en Palestina, capaces de vivir en paz y seguridad el uno al lado del otro. Lo negativo es que para llegar a sus fines cada parte cuenta la historia a su manera. Y el tan anunciado ‘Momento de la Verdad’ se convirtió en momento de la mentira. Con discursos repletos de medias verdades, distorsiones y graves omisiones. Veamos.Ante las Naciones Unidas, Abbas alegó que tras décadas de fallidas negociaciones llegó el momento de ofrecer a los palestinos un Estado soberano. Esto es justo, válido, legítimo. Sin embargo, en su discurso el Presidente palestino nunca mencionó que el 29 de noviembre de 1947 la ONU ya había aprobado la creación de dos estados en Palestina, un Estado árabe y un Estado judío. Los judíos aceptaron el mandato, pero los árabes lo rechazaron categóricamente y proclamaron este día como una Nakba (tragedia, catástrofe), nominación que mantienen hasta hoy y conmemoran cada año como prueba de su rechazo a tal proclamación. Luego Abbas faltó en mencionar la división de los palestinos en Fatah y Hamas, y que los miembros de Hamas nunca aceptaron reconocer a Israel y consideran su destrucción como prioridad. Lo que, por simple lógica, vuelve imposible cualquier acuerdo de paz que se quiera negociar. Tampoco evoco -aunque sea por un minuto- el dolor y el horror que viven los israelíes en un país amenazado por guerras sin fin y atentados terroristas. Y no vislumbro la más mínima posibilidad de judíos viviendo en un futuro Estado palestino, insistiendo que este seria un país de musulmanes y cristianos, y nada más.Finalmente habló Abbas de la “pacífica” oposición palestina, sin acordarse de los hombres suicidas que se infiltran en Israel para atentar contra blancos civiles (buses, escuelas, mercados, etc.), y obligaron la construcción de un muro de protección para neutralizarlos. Ni el continuo envío indiscriminado de misiles (más de 10.000) y cohetes desde Gaza sobre ciudades israelíes y provocaron represalias de parte de Israel...Después de Abbas habló Netanyahu y su discurso también me sonó demagógico y lleno de falsedades. Demagógico porque como muchos, no acepto la justificación de un Estado judío como inspiración divina, un legado de la Biblia. Prefiero (como muchos), afirmar la legitimidad de Israel como una decisión de la ONU -aprobado por una enorme mayoría- de la partición de la Palestina (tierra que nunca fue libre y siempre ocupada por otomanes, ingleses y otros), y que los judíos aceptaron tal como se dictó.Por otra parte, me confunde la frenética política de los asentamientos de Israel en territorios en negociación y que podrían ser incluidos en un futuro Estado palestino. La estrategia de los asentimientos nació en Israel como una manera de protegerse de los terroristas, luego sirvió como instrumento de negociación de paz, pero finalmente se convirtió en propósito mesiánico con una justificación religiosa que no puede ser válida para todo el mundo. A ratos parece una provocación para complicar las negociaciones y estorbar la paz. Todo esto crea confusión y desconfianza. Para decir lo menos.

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