El eterno conflicto

El eterno conflicto

Noviembre 26, 2010 - 12:00 a.m. Por: Liliane de Levy

Todo cansa y se olvida. Y el eterno conflicto palestino-israelí parece interesar menos a los medios que ya no lo reportan con regularidad. Ahora, muy de vez y cuando se menciona en los diarios, nadie le ve salida. Sin embargo, en estos últimos días el insoluble conflicto entró en una nueva fase y bajo un nuevo mando. Resulta que la administracion Obama ha decidido dedicarle nuevos esfuerzos bajo la responsabilidad de la secretaria de Estado, Hillary Clinton, que, al parecer, quiere enfocarlo en un criterio ‘realista’ y práctico, después de que la política de “mano tendida a los musulmanes” de la Casa Blanca fracasó estruendosamente. Hillary puso de lado al enviado de Obama en la región, secundada por su marido, el ex presidente, quien estuvo a punto de llegar a una solución en el 2000.La táctica de Hillary Clinton es, como lo dije, ‘realista’, porque quiere convencer a israelíes y palestinos de que la paz es su mejor opción. Es más: les dice que si no la aceptan, desaparecerán o vivirán en permanente peligro de desaparición. En reunión de siete horas (!) con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, Hillay no trató de humillar ni amenazar sino de negociar una trato que a Israel le puede resultar atractivo: comprar una moratoria de tres meses sobre los nuevos asentamientos en Cisjordania, contra la entrega de 20 aviones F35 suplementarios sobre los 20 recientemente comprados. Además, EE.UU. se compromete a bloquear toda iniciativa de la ONU que busque reconocer las fronteras de 1967 y no volver a reclamar otras moratorias sobre asentamientos después de los tres meses solicitados. Una oferta muy generosa por cierto, que Netanyahu tiene que someter a su coalición de gobierno dominada por grupos ultra religiosos que la pueden rechazar. Con los palestinos de Fatah -que sólo ocupan la orilla occcidental del Jordán, después de haber sido expulsados de Gaza por la facción Hamas-, Hillary aprovechó la bonanza que viven para explicarles que vivirán aún mejor si hacen la paz con Israel. Al presidente palestino Mahmud Abbas se le recordó que su liderazgo se acaba el día que cese la presencia israelí sobre su territorio, porque sería literalmente arrasado por Hamas, como lo fue en Gaza. ¿Qué busca Hillary con este plan? Que al cabo de tres meses de negociaciones directas entre las partes en conflicto se llegue a un acuerdo sobre el futuro estado palestino, eliminando de facto la necesidad de los asentamientos israelíes, ya que cada uno de los involucrados conocerá sus límites territoriales. Un plan que es por primera vez sinceramente apoyado por el conjunto de países árabes sunnitas, muy asustados por el hegemonismo iraní que se está infiltrando en la región (en Gaza, Líbano, Siria, Iraq), gracias al pretexto del conflicto palestino-israelí.¿Qué pensar de todo esto? ¿Que el sentido común prevalecerá y que la paz podrá realizarse? Es olvidar que el filósofo francés Voltaire decía que el sentido común es el menos común de los sentidos. Por lo tanto, el escepticismo, e incluso el pesimismo que siempre caracterizaron este conflicto, nos llevan a pensar que todo lo que Hillary está haciendo es una pérdida de tiempo. Y que israelíes y palestinos (del Fatah) le llevan la corriente para no parecer como enemigos de la paz. Además, da la impresión de que se han acomodado a un statu-quo de prosperidad (les va bien a ambos), con riesgos calculados y no están interesados en el cambio. Si Hillary logra cambiar esta triste percepción, se llenaría de gloria.

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