Dos latinos

Dos latinos

Diciembre 04, 2015 - 12:00 a.m. Por: Liliane de Levy

Un ambiente lúgubre se palpa en Estados Unidos, Europa, el Medio Oriente y el mundo en general. Los diarios hablan de gentes masacradas en conciertos, terrazas de cafés, apuñaladas en supermercados, baleadas en clínicas... El horror traducido en violencia ciega no conoce límites. ¿Cómo escoger lideres capaces de enfrentar tal desafío? Estados Unidos lo está experimentando con obvia dificultad dentro de un proceso electoral que peca por muy largo y costoso. Tenemos los dos grupos políticos tradicionales: a la izquierda los Demócratas que esta vez cuentan con una escasez inusitada de candidatos con Hillary Clinton a la cabeza y sus posibilidades de un 90 por ciento de representar a su partido en las elecciones presidenciales del 8 de noviembre del 2016. A la derecha el Partido Republicano contrasta con una multitud de candidatos de tan pobre proyección que permiten a dos ‘palos’ como el absurdo Donald Trump y el desinformado Ben Carson encabezar la lista de favoritos. Los voceros del Partido Republicano creen que las cosas tomarán un rumbo más lógico, que Trump y Carson se retirarán de la contienda y quedarán los candidatos mejor cimentados para el cargo anhelado. ¿Quiénes son? Nada menos que Ted Cruz y Marco Rubio (Jeb Bush desilusiona en cada una de sus apariciones públicas). Dos latinos, de origen cubano. Jóvenes ambos, 45 y 44 años y dueños de un bagaje político respetable. Y ambos senadores. ¿Cabe alegrarnos ante la perspectiva de un presidente norteamericano de origen latino? Un vistazo sobre sus respectivas posiciones políticas nos puede guiar.Ted Cruz nació en 1970 en una familia adinerada. Hizo estudios brillantes en Princeton University y Harvard e inició su carrera política hace 15 años defendiendo a los republicanos más extremistas. En resumen se declara anti-Obamacare (el programa de salud para todos que considera ruinoso); antiaborto, antimatrimonio gay, a favor del porte de armas, de la pena de muerte, en contra del alza del salario mínimo que aumentaría el desempleo; en contra de la inmigración ilegal que frenaría de manera dura y de las amnistías a ilegales, en contra de los impuestos a las grandes fortunas que considera castradores para la economía; a favor del sacramento del matrimonio tradicional; escéptico frente a la protección del Medio Ambiente; contra el acercamiento a la Cuba castrista; a favor de los bombardeos a Siria aunque reconoce que -por culpa de Obama- no sabría a quién bombardear. En general censura un “gobierno grande” que defienden los demócratas y endeuda al país.Marco Rubio nació en 1971 en Miami de padres cubanos pero pobres. Su padre era mesero y su madre aseadora en un hotel. Hizo estudios sobresalientes y se graduó de abogado y ciencias políticas. Es quizás tan conservador como Ted Cruz y comparte la mayoría de sus ideas pero los analistas lo consideran más pragmático y carismático. Y con un don de réplica excepcional admirado durante los debates de candidatos republicanos. Es también antiinmigración, pero apoyó reformas migratorias; es antiaborto pero dice aceptarlo si el embarazo pone en peligro la vida de la madre; es antiacercamiento con la Cuba castrista ya que sin reformas sería fortalecer a los hermanos castro y la dictadura. En política exterior pide “guerra total contra los yihadistas del Estado Islámico”. Lo que pasó en París puede pasar aquí. No hay medias tintas. Es gente perturbada y nos quieren matar porque dejamos que nuestras mujeres manejen o van a la escuela. Con ellos no se puede negociar. “¡O ellos ganan o ganamos!”, dijo recientemente. Dos latinos aspiran a la Presidencia de Estados Unidos y extrañamente, poco hablan de Latinoamérica. Amanecerá y veremos.

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