Cuando lo negativo domina

Junio 17, 2016 - 12:00 a.m. Por: Liliane de Levy

A nadie le cabe duda de que el salvaje atentado terrorista en Orlando contra un bar gay le ha hecho ganar puntos al candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump. También -en este tiempo de comunicación inmediata- que haya justificado la política de miedo y cólera que se apoderó de EE,UU. y otros países europeos como Francia que registra un aumento en las filas que apoyan al partido fascista de Marine Le Pen e incluso Israel -que sufre el terrorismo a diario- que aceptó sin mucho criticar el regreso al gobierno como ministro de Defensa de Avigdor Lieberman, conocido por sus intransigencias en materia de seguridad (aunque dicen que se ha moderado). Hoy en política lo negativo domina. Los aspirantes a puestos gubernamentales tienen que dar la impresión que son fuertes, indomables y tan agresivos como los terroristas que los retan. Y deben acaparar los titulares explotando su carrera por la sensación y la ‘chiva’. En política, se pierden los ideales y la razón; en cambio priman la cólera, la frustración, la venganza, lo negativo. El fenómeno se transmite como una epidemia en redes sociales.Lo cierto es que la opinión monta en cólera al reflexionar sobre la última masacre perpetrada en Orlando a manos de un ciudadano norteamericano, nacido en Estado Unidos, un país cuyo presidente, Barack Obama, aplica a ultranza lo ‘políticamente correcto’ y se niega a relacionar el ‘islam radical’ con el terrorismo. Aunque para muchos es una evidencia irrefutable y que el mismo asesino reivindicó, Obama considera tal relación ofensiva y perjudicial para millones de musulmanes pacíficos y ajenos al terrorismo que pueblan su país y el mundo.Todo eso nos lleva a querer evaluar la intención de Inglaterra de separarse de los 28 miembros de la Unión Europea (UE); el proceso fue apodado Brexit, una combinación de Gran Bretaña y la palabra ‘exit’ o salida. E inspirado por el miedo al terrorismo que allí también amenaza. Se formalizaría por medio de un referendo fijado para el próximo 23 de junio y cuyo resultado alarma ya que, según los expertos, tendría consecuencias desastrosas sobre la economía inglesa, europea y hasta mundial.En efecto los británicos irán a las urnas para decidir si se quedan o se van de la UE. Por el momento los sondeos van mitad/mitad, con leve ventaja para los salientes. Y la tensión sube alimentada por los sucesos brutales en Orlando, París, Tel Aviv, Bruselas, etc. Se piensa que si el ‘Brexit’ pasa , la crisis económica que ya azota al mundo se volverá aguda, catastrófica, difícil de reparar. Comenzando en Inglaterra que tendrá que renegociar sus relaciones comerciales con más de 53 países que sostienen contratos adquiridos y ventajosos bajo el amparo de la UE. Luego-también según los expertos- el desajuste obligará a un declive considerable en su PNB y su tasa de crecimiento. Y Gran Bretaña podría perder su calificación AAA preferencial. Por otro lado la libra esterlina perdería valor y las importaciones se volverían muy caras. Y tantas desventajas más. Entonces la gente se pregunta: ¿Por qué separarse de la UE a pesar de tan malos presagios? Quienes apoyan el Brexit se concentran sobre los asuntos de empleos y seguridad. Respecto al primero lamentan que Inglaterra reciba un número de inmigrantes superior a su capacidad de absorberlos, causando desempleo y bajas de salarios obligados. Respecto al segundo, invocan la seguridad que se volvió incontrolable por culpa de inmigrantes y refugiados abusivos. Lo que más asusta a los ingleses sería la posibilidad de un ingreso de Turquía en la UE con sus 100 millones de musulmanes habilitados para entrar a vivir y trabajar en Inglaterra, a su antojo y su cuestionada capacidad de adaptación...

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