Cannes no sabe reír

Cannes no sabe reír

Mayo 23, 2014 - 12:00 a.m. Por: Liliane de Levy

Llevo una semana atendiendo intensamente el Festival de Cine en Cannes, he visto más de 16 películas y me siento al borde de un ataque nervioso. No solo por la claustrofobia que implica tanto enceramiento sino por la temática misma de las historias tratadas por los realizadores. Guerras, conflictos sociales y familiares, violencias, vicios, corrupción, pasiones desgarradoras, crímenes, racismo, injusticias, etc. Thierry Fremaux director del Festival lo advirtió en la conferencia de prensa que ofreció al inicio del certamen: “Uno no viene a Cannes a divertirse sino a constatar, reflexionar y debatir sobre las realidades de nuestro mundo...”, porque el cine de hoy refleja la exacta realidad del mundo en el cual vivimos y al parecer es muy lúgubre y no da lugar a alegría ninguna.Pero ojo, un Festival desprovisto de alegría no significa desprovisto de calidad. Y aunque arrancó con el bodrio ‘Grace de Mónaco’ presentado fuera de competencia para dar un toque de fastuosidad y glamour con su protagonista Nicole Kidman, todas las películas incluidas en la Selección Oficial que compiten por la Palma de Oro y el galardón de ‘Una cierta Mirada’ son de excelente nivel. No cabe duda que la exigencia de calidad para la participación en Cannes se ha vuelto enorme. De las películas vistas hasta ahora, tres me impactaron.La primera es ‘Timbuktu’ del mauritano Abdelrrahman Sissako (realizador de ‘Bamako’ y muchas otras películas laureadas) que trata la tragedia de la guerra en Malí causada por la llegada de hordas islamistas que se toman los pueblos y los someten a inhumanas leyes de vida supuestamente exigidas por la religión. Sissako lloró en la rueda de prensa que sucedió a la proyección al recordar la muerte por apedreamiento de una joven pareja, padres de dos niños y cuyo pecado era no estar casados. ‘Timbuktu’ revive el horror de la sentencia y otros horrores similares que por coincidencia fueron reveladas al mundo a través del secuestro de más de 200 liceístas en Nigeria por el grupo Boko Haram. Según el realizador se perpetran ante la total indiferencia de la opinión mundial.La segunda película es ‘Mr. Turner’ del veterano realizador inglés Mike Leigh (‘Secretos y Mentiras’, ‘Otro Año’). Evoca los últimos años de vida del pintor William Turner (1775-1851) en una reconstitución impecable de la Inglaterra de la época en plena revolución industrial y una reina Victoria joven. Timothy Spall en el papel de un Turner malhumorado, torpe con las mujeres y rústico en su comportamiento pese a su sensibilidad para pintar. Cabe señalar que la mayoría de las obras de Turner desplegadas en la película son las verdaderas.La tercera película que me gustó es ‘Dos días y una noche’ de los hermanos belgas Jean Pierre y Luc Dardenne (‘Rosetta’, ‘El Niño’) con su tema social habitual y protagonizada por la excelente Marion Cotillard. Es la historia de una mujer depresiva que dispone de un fin de semana para convencer a sus colegas de renunciar a una bonificación de mil euros (cerca de tres millones de pesos) para que ella pueda mantener su empleo. Una tarea difícil que habla de solidaridad en medio de la crisis económica que afecta a toda Europa. Excelente filmación y actuación y sería candidata a la Palma de Oro.Pero la sorpresa y regalo del Festival ha sido la película argentina ‘Relatos Salvajes’ de Damián Zcifrón; aportó la bocanada de oxígeno que se necesitaba. Es una comedia maravillosa, nada inocente pero inteligente y divertida. Maneja un humor negro feroz a lo largo de seis relatos que aunque nos hacen reír también describen reacciones que en circunstancias similares pueden ser nuestras... Muy aplaudida y puede ganar.

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