Balances y legados

Enero 17, 2014 - 12:00 a.m. Por: Liliane de Levy

El año comienza y se siguen barajando balances y legados. Van algunos ejemplos.1. El declive de Barack Obama inquieta. Ya no se ve tan glamoroso ni erudito y vacila demasiado a la hora de tomar decisiones. Además no ha cumplido con ninguna de sus promesas electorales sobre seguridad, salud, pobreza e inmigración. Y sus relaciones internacionales decepcionan. Hay quienes afirman que pasaría a la historia como “el peor presidente de los Estados Unidos”. Peor que Jimmy Carter, que es mucho decir. En estos momentos la administración Obama responde a la acusación de haber fallado en la protección de la misión diplomática en Libia cuando a finales del 2012 sufrió el ataque terrorista contra su embajada y murieron cuatro funcionarios norteamericanos, incluyendo el embajador Christopher Steven. Obama y su equipo le atribuyeron la tragedia a una película que algún desconocido en Estados Unidos sacó contra el Islam e insistió sobre esta falsa teoría aún cuando había pruebas de que los terroristas eran miembros de Al Qaeda. Pruebas ahora confirmadas y reveladoras del deterioro del servicio de inteligencia de la Casa Blanca.Otros reproches recientes a Obama tienen que ver con su inacción ante la persecución de los cristianos en los países árabes. En Siria, Egipto, Libia, Iraq, Jordania e incluso en los territorios palestinos, los cristianos son agredidos y asesinados y sus iglesias vandalizadas. Y por consiguiente están huyendo bajo la mirada indiferente y callada de las potencias extranjeras encabezadas por Estados Unidos. Les está tocando vivir lo que vivieron los judíos en los años 50 y que tenían en los países árabes comunidades milenarias. En este entonces nadie en el mundo levantó un dedo para protestar contra el inhumano atropello. Lo mismo está sucediendo con los cristianos. 2. Vladimir Putin de Rusia nos enseña que este mundo es de los vivos y de los cínicos. Y su mejor lección fue cuando le dio asilo al agente de la NSA (National Security Agency) Edward Snowden, dizque en nombre de la libertad de expresión y para impedir que fuera arrestado por traición en Estados Unidos. Como se sabe Snowden hizo público un extenso material clasificado que tenía a su alcance. Lo perverso del caso es que Putin es uno de los gobernantes más intolerantes del planeta. Condena a los periodistas, persigue a sus oponentes, maltrata a los homosexuales, prohíbe las manifestaciones políticas, etc. Y fue así como encarceló por diez años al exoligarca Mijail Jodorkovsky por haberlo desafiado políticamente y a dos años a la banda feminina rock de las Pussy Riot por atreverse a expresar su descontento con su gobierno en una canción. Acaba de concederles amnistía a ambos, a la manera de un monarca de antaño, con el fin de no perturbar la armonía en las Olimpiadas de Invierno en la ciudad de Sochi en febrero.-Finalmente toca hablar del legado del exprimer ministro de Israel, Ariel Sharon fallecido la semana pasada. Odiado por unos y alabado por otros personificó al “hombre que se atreve a cambiar”. De militar agresivo y gobernante intransigente se convirtió al final de su gobierno (interrumpido por la enfermedad) en el hombre que quiso hacer la paz con los palestinos. De repente habló de “ocupación” en los territorios y decidió la evacuación de Israel de la franja de Gaza (decisión controvertida, por culpa de Hamas). Ahora el “cambio” de Sharon hace escuela y hay quienes hablan de la “sharonización” de Benjamin Natanyahu quien se muestra más dispuesto a aceptar la formula de “dos Estados” y ha hecho sacrificios para lograrlo -como la liberación de decenas de terroristas palestinos, autores de horribles matanzas-.

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