Soñar despierto

Noviembre 27, 2015 - 12:00 a.m. Por: Laura Posada

El progreso y la transformación social de una ciudad se deben, principalmente, a quienes la habitan. Trascendiendo toda política y más allá de cualquier norma o ley, el cambio se esgrime desde cada uno y de su capacidad para dar. No importa qué ni cuánto o cómo, simplemente hacer parte de la solución, ser inquietos, creativos, a través de grandes o pequeñas acciones, que repercutan en una sociedad cada vez más cívica, tolerante y, sobre todo, más solidaria. Qué difícil nos ha costado ser participativos y qué fácil nos lavamos las manos para dejarles a otros esa responsabilidad.Y son los más jóvenes los que han venido a dar ejemplo. La de ellos es una ciudad fragmentada, con carencias casi inimaginables, con problemas desmesurados, de eso son conscientes. Por eso, quizás, han entendido la importancia de saberse útiles dentro de su comunidad, la necesidad de buscar un cambio e ingeniarse los mecanismos para llevarlo a cabo, la convicción de dedicar su tiempo libre a replicar buenas acciones. Todo suma. De eso también son conscientes. Hace alrededor de ocho años, jóvenes de dos colegios de Cali se reunieron con el propósito común de trabajar por los sectores más vulnerables de la ciudad. En ese momento reflexionaron acerca de las grandes necesidades y amenazas que afrontaba y encontraron en la niñez el foco más neurálgico, el más desigual, el más frágil y el que definiría su plan de acción. Fue así como un pequeño grupo importó de México Soñar Despierto, una fundación que habían conocido tiempo atrás y que trabaja por la integración social de niños que vienen de familias desestructuradas y entornos marginales.Desde entonces, con ilusiones y propósitos renovados, el grupo promueve el amor por la niñez y la necesidad de que sea respetada y protegida; atiende sus carencias emocionales; forma en valores; y apoya la construcción de un ambiente lejos del ocio y los vicios, en el que se sientan protegidos y en el que tengan modelos a seguir para crecer de una forma más sana y estable. Hoy, Soñar Despierto cuenta con más de 70 voluntarios de tres universidades y doce colegios de Cali. Un proyecto tan sencillo como profundo, con resultados significativos. Su Directora es María Camila Arango y trabaja de la mano con los encargados de los cinco programas que cubre la fundación en la ciudad: Amigos Para Siempre (Hannah Hamadeh), donde crean vínculos de amistad a través del juego, el arte, la cultura y el deporte; Vagones de Sonrisas (Gabriela Escobar), donde realizan mejoras locativas y proveen de útiles a diferentes escuelas; Cuéntame tu Sueño (Hayek Abud), cumple los deseos de niños que padecen de enfermedades terminales; Contagia Alegría (Mariana Céspedes), donde niños hospitalizados reciben visitas de payasos; y Macro Eventos (María Antonia Cadena y Armando Acevedo), que realiza actividades especiales dedicadas al Día del Niño y Navidad. Estos jóvenes se desenvuelven sin prejuicios e incentivan la participación y solidaridad. Sienten y saben que son parte del cambio. Para los niños, cada voluntario es lo más parecido a una familia. Las buenas ideas, como las de Soñar Despierto, calan e impulsan a sacudirse de la pasividad, invitan a que seamos actores y recuerdan que en las manos de cada habitante está gran parte del progreso de la ciudad. ***Paréntesis: Más de 450 niños han escrito sus cartas y esperan regalos esta Navidad. Apóyelos en su sueño y apadrine a uno de ellos. Una bonita forma de empezar a dar. Puede contactarlos en sdespiertocali@hotmail.com, Soñar Despierto Cali en Facebook y @sdespiertocali en Instagram.

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