Reconstruir la historia

Reconstruir la historia

Febrero 24, 2012 - 12:00 a.m. Por: Laura Posada

Una de las grandes razones del debilitamiento de la democracia en Colombia es, quizás, que ha estado asentada sobre el olvido. La teoría ha distorsionado y deshumanizado la realidad, pues ha primado más la palabra de los poderosos y los aguerridos que la de las propias víctimas. Sin embargo, de unos años para acá, varias personas se han concientizado de la importancia de la reconstrucción de la memoria histórica de aquellos grupos sociales afectados por los procesos de invisibilización. Así como también de la necesidad de entroncar su pasado, su identidad, sus valores y consagrar su sentido de pertenencia que, lejos de las meras cifras y los datos biográficos, se esgrime más bien en una labor encaminada a desmitificar verdades absolutas y estereotipos de una cultura, por demás, dominante.Cristhian Barragán y Camilo Gónima, estudiantes de Comunicación Social de la Universidad Autónoma de Occidente, descubrieron la relevancia de la preservación del patrimonio histórico y cultural –material e inmaterial- y cómo resulta imprescindible destacar las voces de quienes han sido suprimidos o silenciados para comprender por qué somos lo que somos y para dónde vamos. Con una pasión periodística descrestante, emprendieron un riguroso proyecto de investigación con el propósito de aportarle a la comunidad caleña una identidad y de sensibilizarnos ante una herencia que nos corresponde. Motivados por un profesor de su universidad, el antropólogo Carlos López, decidieron adentrarse en los terrenos de la Hacienda Cañasgordas, o lo que alguna vez fue de ella, para descubrir la esencia de ese lugar que décadas atrás fue el más productivo, rico e influyente del Valle del Cauca. Y detrás de ella, muchas historias que nunca se contaron, pero que, al final, no se pueden ignorar. El profesor les dijo en ese entonces, a mediados del año pasado, que el Instituto Colombiano de Antropología e Historia iba a proceder con una excavación a lo que seguramente era un Cementerio Colonial, ubicado a un costado de la que también fue conocida como la Casa Grande. Los invitó y durante el proyecto, que duró cerca de seis meses, conocieron a mucha gente que aportó a su investigación. A los antropólogos Luis Francisco López y Gustavo Cabal; a Nancy Motta, jefe del Departamento de Historia de Univalle; a José Luis Giraldo, arquitecto restaurador; a Benjamín Barney, historiador; a los habitantes de El Hormiguero; y a su líder comunitaria, Nelly Guapacha. Descubrieron que esa comunidad afrodescendiente de El Hormiguero, situada a orillas del río Cauca, tiene una gran relación con la Hacienda Cañasgordas, pues todo apunta a que son descendientes de los esclavizados de esta casona. El resultado de esta minuciosa búsqueda fue el documental ‘Hacienda Cañasgordas: Arqueología del Relato’, que está en proceso de conseguir los patrocinios para su distribución y que se estará presentando el 6 de marzo, a las 3:00 p.m., en el Auditorio Xepia de la Autónoma. En tres capítulos, narra las costumbres, las personas, la arquitectura de este lugar, registra la excavación del Cementerio Colonial y reconstruye la historia a partir de la tradición oral de este corregimiento. Ojalá este trabajo audiviosual sirva para revivir la historia cultural y social en colegios y universidades. Para entender la importancia de preservar esa memoria como parte de nuestra identidad. Por eso lugares como el Archivo Histórico de Cali, una de las dependencias de la Secretaría de Cultura y Turismo y que tiene a disposición de los visitantes el patrimonio documental de nuestra región, hay que protegerlos y visitarlos para que no desaparezcan y queden en el olvido, como las historias de muchos de nuestros antepasados.

VER COMENTARIOS
Columnistas