Pésimo ejemplo

Abril 01, 2016 - 12:00 a.m. Por: Laura Posada

Esta mañana, a primera hora, publiqué una foto en mi cuenta de Twitter (@lauraposadasuso), que me encantaría todos tuvieran el chance de ver. Es una foto básica, que nada tiene que ver con locaciones fantásticas o composiciones minuciosas. Una imagen elemental, tomada a la ligera, en la que no sobresale el paraíso, pero sí la naturalidad y leve sonrisa de un hombre que a todas luces parece simpático y bonachón. De estatura media y contextura gruesa, se ve parado al fondo, en la parte derecha, erguido y con la mirada fija ante la cámara; con el uniforme recién planchado y los zapatos lustrados; también con el dedo pulgar levantado en señal de “todo bien”. El de la foto es un agente de tránsito.Hace poco más de una semana, justo en el momento en el que fue tomada, la compartí en otras redes sociales. Aunque la estética de la imagen no recibiría ningún comentario –como era de esperarse-, la historia detrás –que era mi propósito- sí lo hizo. Produjo exactamente lo mismo: indignación.Si detallan la foto, notarán que detrás del agente de tránsito está el vehículo oficial de esta Secretaría, por cierto de placas ONK 773 que, junto a él, fue lo único que alcancé a registrar. La camioneta está parqueada justo en el lugar donde hay una señal –muy grande- de prohibido parquear. Esto sucedió el sábado anterior, previo a Semana Santa, en el parqueadero de unos locales comerciales ubicados en uno de los costados de la glorieta de Ciudad Jardín. El trancón para llegar ahí fue colosal. Eran las 10 de la mañana, a la Avenida Cañasgordas no le cabía un carro más y poco a poco todo empezó a represarse en esa zona. Muchos carros iban para el mismo lugar y los pocos espacios disponibles eran inaccesibles, todo por el agente en su camioneta blanca que evidentemente no estaba trabajando, sino de parche. Logré llegar hasta donde él estaba y paré no sólo para hacerle caer en cuenta del trancón que su parqueo en zona indebida estaba generando, también para hacerle saber de la importancia de darnos un buen ejemplo a los ciudadanos de a pie. “Sólo nosotros podemos clavársela a los ciudadanos, así que allá usted, de malas”. Con aires de sarcasmo y frentera patanería fue lo único que atinó a responder. Yo quedé aturdida, sin el ingenio siquiera para igualarme por un segundo. Entonces sólo atiné a sacar el celular y a tomar la foto que ya saben. “Venga le poso”, dijo sonriente. Es lamentable que una Secretaría tan esencial para la ciudad, una de la que más esperan rectitud y consistencia los caleños, tenga empleados como el de la foto, que se pronuncian en nombre de todo un cuerpo de agentes que en su mayoría saben verdaderamente cumplir su labor y lucir su uniforme con real confianza. Los dejos de arrogancia de este señor lo llevan a cumplir su cargo como no es y con displicencia, también a pretender que puede hacer lo que en gana le venga. Qué difícil resulta avanzar en la construcción de ciudad cuando existen funcionarios que están lejos de infundir sino respeto, dar ejemplo y asegurar la integridad, moral y derechos que los caleños necesitan y merecen. La convivencia es un componente esencial para la movilidad y como hay que concentrarse en lo que la comunidad necesita, resulta vital la educación y la cultura ciudadana. Y gran parte de ello está en el ejemplo de quienes supuestamente pasan por un filtro estricto y minucioso antes de ser elegidos para, precisamente, incentivarla.No sé si este agente de tránsito tendrá algún tipo de sanción por la falta disciplinaria que cometió, pero es importante que no olvide que, al menos para la ciudadanía, para nosotros “los del común”, la conducta de este señor siempre será reprochable y con ella no me afecta a mí, sino al progreso de toda una ciudad.

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