Más allá de un acto de fe

Más allá de un acto de fe

Febrero 07, 2014 - 12:00 a.m. Por: Laura Posada

Dijo Borges que ser colombiano es un acto de fe. Es cierto que nuestro país, por décadas, ha sido un caudal de droga, pobreza, corrupción y guerra; pero al tiempo, se ha caracterizado por ser un pueblo recursivo, talentoso, que pisa fuerte, sueña y materializa. El ser humano suele estar siempre en constante movimiento, en evolución. No para. Va de aquí para allá buscando, indagando, conociendo, desechando y adoptando todo eso que, a lo largo del camino, le permite construir su propia historia. Una que le dé sentido a su vida, que le haya dejado identificarse, asentarse en un lugar, construir y, por supuesto, desarrollar y compartir sus aptitudes con toda una comunidad. Unos la construyen en sus tierras, otros fuera de ellas. Según el Ministerio de Relaciones Exteriores, uno de cada diez colombianos vive fuera del territorio nacional, siendo uno de los países suramericanos con mayor migración. Aunque no siempre es fácil y las razones infinitas, lejos de sus fronteras muchas personas construyen su historia con un sentido de pertenencia que no ha impedido que dejen de mirar y de apostarle al país que los vio nacer. Una gran parte de esta diáspora tiene que ver, precisamente, con personas que han sobresalido en diversas disciplinas y, gracias a ellos, se han vencido prejuicios y estereotipos en todo el mundo. Eso no lo logra cualquiera, sólo el colombiano que con su valor y capacidad de trabajo se destaca, el que le apuesta, se arriesga, se tropieza y se para, cualidades que sin duda van más allá de la fe. Desde todas las latitudes, sin afanes de protagonismos, casi en silencio, son muchos los colombianos que, con la importancia de sus oficios y lo que significan para la sociedad, evolucionan y construyen patria en el exterior. 100 Colombianos es un proyecto de la Fundación Fusionarte, en Madrid, España, y la Marca País CO, que identifica y rinde homenaje a los colombianos que son ejemplo de éxito y cuyas historias representan el valioso capital humano que tiene nuestro país. Tuve el privilegio de ser una de las cuatro periodistas encargadas de la investigación y el desarrollo de textos para la segunda compilación de perfiles de estos héroes anónimos, que fueron presentados en el libro 100 Colombianos la semana pasada en el Palacio de Nariño. El proceso, que duró seis meses, fue tan emocionante como gratificante. Hubo añoranzas, recuerdos, risas y lágrimas mientras construía cada una de esas historias de carne y hueso, de esas que, al conocerlas de verdad, inspiran, apasionan y se viven casi como propia. Conocí sus experiencias de apostarle a un sueño lejos de casa, sus dificultades y logros, compartí sus alegrías y frustraciones. Pero sobre todo, percibí que la distancia, al final, les permite saborear todo eso que es Colombia y replicarlo donde estén.Músicos, biólogos, ingenieros, deportistas, bailarines y arquitectos hacen parte de la publicación. Sus perfiles y fotografías estarán en una exposición en el Aeropuerto Eldorado y en los consulados de Colombia en el mundo. De este grupo hay varios vallecaucanos para destacar, entre otros: Juan Manuel Cárdenas (Tuluá), Ingeniero Aeroespacial, investigador y cofundador de una empresa de proyectos satelitales en Alemania; Luz Mouton (Buenaventura), da a conocer la cultura del Pacífico colombiano en Estados Unidos; Susana Brugés (Cali), lidera uno de los proyectos urbanos más ambiciosos de Francia; Pontus Carlsson (Cali), miembro del Equipo Nacional de Ajedrez de Suecia; Martha Juanita Nieto (Cali), Gerente de Marca de Just Cavalli en Italia. Como éstas, hay otras 95 historias de colombianos que evolucionan por fuera y, cada uno a su manera, hacen la diferencia, jamás olvidando sus raíces. Vale mucho la pena conocerlas.

VER COMENTARIOS
Columnistas