Libros en busca de lectores

Octubre 22, 2010 - 12:00 a.m. Por: Laura Posada

Inconexo y paradójico, pero cierto. Los libros están ávidos de que los tomen una y otra vez, sea para que los disfruten, los sufran o los estudien. Requieren que sean consultados, repasados, olfateados y, por qué no, subrayados, señal de que en ellos encuentran sus mejores apartes.Son realmente preocupantes los índices de lectura en Colombia, que evidencian que estamos presentando cada vez más una actitud esquiva frente a la misma. Según la Cámara Colombiana del Libro, también soportada por una encuesta que realizó el Dane, las personas leen en promedio un libro al año y el nivel del país se encuentra por debajo de Brasil, Argentina, Chile y México, datos alarmantes en una nación subdesarrollada y con un analfabetismo aún latente. “Más libros, más libres”, anota un conocido aforismo. Ni idea dónde habrá quedado registrado, pues es claro que ahora esas libertades las hemos encontrado en otros espacios. Son muchas las actividades que, hoy por hoy, le restan tiempo a la lectura y las excusas no se hacen esperar: que dejó de ser excitante, que no hay tiempo, que los libros son costosos. Estamos pasando -en especial los niños y jóvenes- de la desolación cultural al Internet, los videojuegos y la televisión que, aunque por supuesto entretienen, proporcionan de cierta forma información manejada a su antojo, lo que esgrime límites, coerción y parcialidad. La lectura sirve mucho más que para ‘matar el rato’. Es toda una aventura. Es un lugar de encuentro. Las palabras cultivan la imaginación y la inquietud, instruyen, minimizan el ocio y fomentan el criterio. Entre líneas nos permiten acceder a mundos y estados fascinantes; ahí radica su magia, pues son los libros la mejor herramienta tanto para aterrizarnos a la realidad como para permitirnos construir quimeras. De ahí la importancia de echarles mano, insistir en revivir este hábito, revalorizar la biblioteca y revertir su desuso. Qué bueno incentivarla, desde hogares y colegios, como un proceso de aprendizaje auténtico, así como una plataforma para la formación de capital humano. Despertemos el interés por un buen libro. Una invitación a propósito de la 16ª Feria del Libro del Pacífico, ofrecida a Argentina, que estará en la Universidad del Valle hasta el próximo 25 de octubre y que no debemos dejar de visitar.El Nobel Mario Vargas Llosa dijo en alguna oportunidad que la literatura está representada como un mundo posible donde la libertad humana tiene lugar. No se equivoca. La llave de ese mundo la tenemos en nuestras manos. Usémosla.***Paréntesis: Me apena ver cómo en este país todo se lo pasan por la galleta, en especial las autoridades, que en vez de dinamizar de una manera positiva su liderazgo y usar ese ‘poder’ para el beneficio de la ciudadanía, lo que hacen algunos personajes es aprovecharse de él, ignorando que así manchan el nombre de toda una institución. Hace unos días, en el Alto de La Línea, nos topamos con un retén que habían montado en plena curva, lo que obligaba a pasar sobre la doble línea, siguiendo el curso natural de los carros. Y sí señores, nos pararon por adelantar en doble línea. El agente Wilfredo Vera Díaz, con placa de servicio No. 92647, nos abordó con un “cómo lo vamos a arreglar”, insinuando que necesitaba unos buenos pesos. Como no le seguimos la corriente, se escondió furioso en su moto y nos envió la multa con uno de sus compañeros. Ojo señores, que la ley no sólo es para cumplirla sino para saberla aplicar.

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