Las casas del futuro

Diciembre 11, 2015 - 12:00 a.m. Por: Laura Posada

Todo lo que el ser humano haga -o deje de hacer- repercute en nuestro entorno, no sólo en el social o cultural, sino sobre todo en el medioambiental. Suele pasar que se nos olvida que éste último es el que, al final, nos da la vida y nos permite gozar de ella. Nos deja estar y nos deja ser. La naturaleza todo nos lo da, ¿nosotros qué le estamos dando a ella? Son pocos los que han pensado en el futuro, en el luego, en ese después de una vida cada vez más avasalladora, a la que el mundo le está quedando estrecho. Son muchísimos los desafíos que representa el crecimiento de las ciudades. Dicen estudios que para el año 2050 la población mundial superará los 6,5 billones de personas, 90% de ellas habitantes de países en desarrollo. Esto se traduce en una acelerada disminución del territorio y así, en un mayor consumo de recursos naturales. Las urbes que antes se caracterizaban por ser creadoras de civilización y motores de crecimiento social y económico, hoy afrontan esfuerzos casi que diarios para sobrevivir. En absoluto hemos sido preventivos. Ante este panorama, para ciudades como Cali, la construcción de vivienda, especialmente de interés social, sin duda supone un gran desafío. Los principales problemas ambientales son derivados precisamente de los asentamientos ilegales, de la edificación en zonas de riesgo, la erosión de la tierra, la destrucción de la fauna y flora, el hacinamiento, la contaminación y acumulación de basuras y residuos tóxicos, en fin, la situación es más que ostensible. Sin embargo, Cali ha demostrado su interés en ser propulsora de nuevas iniciativas que busquen resolver los grandes retos urbanos, como la vivienda. Ha priorizado en su agenda su propósito de repensar la ciudad y cómo enfocar su desarrollo hacia una más amable y sostenible, hacia una que aproveche la tecnología para preservar y mejorar el entorno y quiénes lo habitan; hacia una que provea lo que la sociedad necesita, sin comprometer lo que requerirán las siguientes generaciones. Es más que un privilegio que Cali sea la primera ciudad en América Latina en ser elegida como epicentro del Solar Decathlon 2015, una de las competencias más importantes de urbanismo sostenible, que reúne a 15 grupos de 20 universidades del mundo para construir lo que ellos consideran deben ser las casas del futuro. Hasta el 15 de diciembre la ciudad será sede de discusiones y propuestas alrededor del aprovechamiento de los recursos naturales, del diseño, construcción y sostenibilidad de modelos de vivienda que funcionan 100% con energía solar. Por muchas razones es importante que este evento se realice en Cali. La villa del Solar Decathlon no sólo dejará un legado académico, también servirá como laboratorio urbano solar del país y, sobre todo, sembrará el reto de proyectar y replicar estas nuevas estructuras habitacionales, unas viviendas del futuro perfectas para una ciudad que tanto las necesita. Ese es el gran desafío, porque no existirá un mundo sostenible sin ciudades sostenibles. ***Paréntesis: ¿Hasta cuándo habrá niños quemados con pólvora? ¿Dónde están los padres? ¿Dónde las autoridades?

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