‘Clavados’

Agosto 26, 2011 - 12:00 a.m. Por: Laura Posada

Ellos sabían cómo lidiar con su tiempo libre. Se reunían casi que a diario en los pasillos de la Universidad Javeriana a charlar, a opinar, a cuestionar. Patinaron sobre temas densos y era atrayente el debate que se generaba producto de las heterogéneas formas de pensamiento que ahí confluían. Tal vez ésa era la magia. A eso le dedicaban horas enteras. Eran amigos y era 1996 cuando a estos ‘conversatorios’ cada vez empezó a llegar más gente. Aunque se hablaba de ocios y banalidades, con mayor fervor se discutían temas sobre la situación de orden público del país, la desigualdad, la violencia y, con ellos, empezaron a esgrimirse opiniones bien estructuradas sobre el papel de los jóvenes en la sociedad. Nuestra cultura, a veces con vicios autoritarios, ha dejado notar cierta prevención por la libertad de expresión de los jóvenes. Se malinterpreta si éstos levantan la voz o tienen algo qué refutar. Con la boca cerrada dejaron a muchos este grupo de estudiantes que, lejos de buscar un negocio rentable u ostentar su irreverencia, le apostaron a registrar el trabajo oral de esos ‘conversatorios’ con la intención de compartir y prolongar su pensamiento. Así, de una forma empírica y filosófica, nació El Clavo. Un espacio en el que los jóvenes se desenvuelven sin prejuicios; en donde se promueve el pensamiento crítico en el ambiente universitario, en el que se incentiva la participación; en donde se tratan temas que interesan a este sector de la población sin tapujos. Los resultados no se hacen esperar cuando se trabaja con pasión, cuando luego de intentos fallidos logran un apoyo, cuando todo el proceso se realiza de manera artesanal, cuando el patrocinio se levanta con las uñas, cuando todos trabajan a la par y sin egos. Esta revista universitaria, que el próximo 1 de septiembre cumple 15 años, ha sabido sostenerse entre los ires y venires de los tiempos modernos, a diferencia de otras publicaciones de su tipo, por marcar tendencias; reunir a las mejores plumas; abrir un espacio multidisciplinario; ofrecer contenidos variados y de reflexión; contar con una identidad gráfica que atrae y usar una retórica flexible, con la que se dice la verdad con humor. Ilya Krieger, reconocido editor ruso, dice que el periodismo es un oficio que escoge a quien lo ejerce y no al revés. Después de 15 años de trayectoria, un tiraje de 10.000 ejemplares que se distribuye en las principales ciudades del país, más de 30.000 lectores por edición, dos premios nacionales de periodismo, varios reconocimientos regionales y hace tres años constituida como una empresa que maneja tres medios de comunicación (revista, página Web y radio) y varios productos dirigidos a jóvenes (tertulias, asesorías y eventos musicales y artísticos), les dio las técnicas para desarrollar el oficio periodístico a la perfección.Por estas razones y mil más, aplausos infinitos a este grupo de gestores, al hoy nutrido equipo de trabajo y, en especial, a César López, director de El Clavo desde hace diez años, ingeniero y catalogado como una de las 100 personas más influyentes del Valle por su trabajo con jóvenes. Un ejemplo que nos recuerda la importancia de mantener vigentes estas publicaciones y de apostarle al periodismo universitario como una alternativa para la democracia y la ética, como un mecanismo para formar círculos de opinión, como un medio de libre expresión, y, sobre todo, como vehículo para desarrollar procesos de emprendimiento y liderazgo. La juventud es fascinante porque no deja de maquinar, está en constante construcción, se reinventa, sorprende y siempre tiene algo qué contar. Los acompañaremos como caleños orgullosos en este festejo y, sin duda, seguiremos ‘clavados’ con este proyecto. Que sean muchos años más.

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