'Calicalabozo'

Enero 27, 2012 - 12:00 a.m. Por: Laura Posada

Por esos días de principio de año me estaba terminando de leer ‘La loca de la casa’, de Rosa Montero. El libro de la autora madrileña me tenía tan intrigada y pegada a sus últimas páginas (léanlo, increíble lo que la imaginación puede incidir en tu realidad), que encontré en uno de esos tantos trancones del sur la excusa perfecta para terminar las líneas que me faltaban. Fueron casi cinco páginas y yo seguía, ni para atrás ni para adelante, en el mismo lugar. Sin duda, entre 360 grados de carros, soporté la espera. Toda una cruzada contra la entendible impaciencia. Los tentáculos de esta congestión vehicular, sumados a la intolerancia, nos envuelven hasta la asfixia. El crecimiento desordenado de Cali y la forma mediocre en la que se han ido ‘actualizando’ sus corredores viales, por desgobierno y falta de planeación, generan el caos actual. Estamos en ‘Calicalabozo’. Aglomeración de todo tipo en las vías de acceso desde y hacia Palmira, Yumbo, Buenaventura, Juanchito y Jamundí, calles en mal estado, huecos, falta de señalización, buses contaminantes, ventas ambulantes, megaobras, semáforos dañados, ausencia de cultura ciudadana, transporte pesado. Y con el ánimo de inquietarlos aún más, a ver si logramos tomar conciencia, estudios muestran que cada año cerca de 38 mil carros y 250 mil motos son matriculados en la capital vallecaucana. Una ciudad con tantos años de anarquía necesitaba una persona con el temple que ha revelado el actual Secretario de Tránsito y Movilidad para que se acabe, como él mismo dijo, el “recreo”. No por el cargo que ostenta está eximido de las desidias del caos, así que ha salido a las calles y ha entendido que los cambios se hacen a partir de hechos y que un tema tan trascendental no se puede quedar en debates bizantinos. Él no es condescendiente, ahí su valor agregado. Desde la posesión de Alberto Hadad, hace 17 días, se ha multiplicado la presencia y control de agentes de tránsito, se han impartido multas y se han inmovilizado vehículos. En sólo dos semanas puso en marcha la iniciativa de la ‘Ola Verde’; estableció horarios de cargue y descargue de mercancía; trabaja en que los estudiantes de grado 11 tengan una clase de cultura y civismo; sugiere cooperativas que integren el transporte masivo; y busca soluciones para las ‘terminalitas’ y ‘taxis’ piratas, lo que demuestra sus ganas de una gestión notable y un carácter firme y propositivo.Los retos de Hadad, quien necesita todo el apoyo de Metrocali, además de la fluidez en las vías, será configurar un transporte público eficiente, rápido, incluyente y asequible para todos, en aras de ofrecer nuevas y organizadas formas de ingreso para acabar con el desastre de movilidad, el desconocimiento de las normas de tránsito y la informalidad.El Secretario debe saber que el quid para mejorar la calidad de vida de los caleños no está sólo en las sanciones -indispensables- sino en generar en el ciudadano la necesidad interior de cumplir las normas, realizar un mantenimiento preventivo y correctivo, y enseñarle a la gente a querer su ciudad. La letra no sólo con sangre entra. Los avances en movilidad y accesibilidad se darán siempre y cuando haya un transporte adecuado y respetemos la autoridad. Cuando caminemos por los andenes libremente. Cuando en las calles veamos resarcidos los impuestos de rodamiento y valorización. Es un asunto de toma y dame. Cuando nos desmotive, porque nos nace, ir en contravía del progreso de Cali, ese día entenderemos que nuestro cambio valió la pena y disfrutaremos de una ciudad que tendrá todo para darnos. ***Paréntesis: La capital del Valle ocupa el puesto 11 como la más violenta del mundo. Como dice un grafiti: Cali, la Sucursal del Cielo. ¿Será por los muertos? ¿Hasta cuándo? Yo digo: ¡no más!

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