Univalle contra el teatro

Mayo 29, 2014 - 12:00 a.m. Por: Julio César Londoño

Luego de 40 años de vida artística, el Teatro Esquina Latina está al borde del cierre. La Universidad del Valle le ha exigido a su director, Orlando Cajamarca, la entrega de la sede del Teatro, situada en Tejares de San Fernando, por vencimiento del comodato en virtud del cual la Universidad le entregó en usufructo la casa mediante un acuerdo en el que participaron las fuerzas vivas de la Cali, entre ellas la Alcaldía, ocupada entonces por Rodrigo Guerrero (1994).Aunque mi ignorancia sobre asuntos legales es completísima, y la Universidad obra en estricto derecho, es oportuno recordar que lo legal no coincide siempre con lo justo. No todo lo legal es aceptable moralmente. Si usted es un negociante no muy escrupuloso, digamos, puede amparase solo en la Ley. Pero si es un hombre de bien o representa a una institución importante, su comportamiento debe ser, además de legal, puntualmente ético. Esta doble exigencia es algo que no comprenden las personas que les gusta moverse en los resquicios de los códigos. Iván Zuluaga, por ejemplo, defendió los negocios de los hijos del ejecutivo en el escándalo de la Zona Franca de Mosquera alegando, como cualquier leguleyo, que los muchachos no habían infringido normas penales. Por eso un magistrado le recordó que «la ética es un código de conciencia –obvio, noble, tácito y supremo– y deben cumplirlo todos los ciudadanos, en especial los que detenten dignidades jerárquicas».La decisión de la Universidad ignora la trayectoria del Teatro Esquina Latina, una de las más destacadas agrupaciones teatrales de Colombia y Latinoamérica. La estabilidad laboral de que gozan sus actores, la minuciosa calidad de sus montajes y el mapa de su trabajo, que va desde los más pequeños pueblos de la región hasta los más rutilantes premios y escenarios del mundo, no han merecido ninguna consideración por parte de la Universidad.Entre las muchas realizaciones notables de Orlando Cajamarca, se destaca la de Socio Teatral de Esquina, un programa que consiste en apadrinar la formación de grupos teatrales en las comunas de Cali y en varios municipios de Valle y Cauca. Está dirigido a un público muy amplio, conformado por jóvenes y comunidades de base que, al tiempo que se dedican al teatro, encuentran en este oficio una alternativa para el uso creativo de tiempo libre y el desarrollo y la participación comunitaria, actividades que propician el acercamiento de las personas y mitigan el impacto de la violencia y el conflicto armado en estas regiones. La Universidad alega que la Contraloría General de la República podría sancionarla si le prórroga el comodato a Esquina Latina. Pero yo no creo que una entidad que vive prorrogando los plazos de las concesiones de las carreteras nacionales y autorizando adicciones suculentas a los contratos públicos, cuestione una prórroga de evidente interés público.También aducen que la casa es indispensable para el desarrollo de un proyecto de la Universidad. Lo dudo. La universidad que dueña del mayor campus del suroccidente y de propiedades a todo lo largo y ancho de la ciudad, incluyendo un enorme edificio subutilizado y con locales dedicados a actividades no misionales en la Avenida Sexta, bien puede prescindir de una casa en Tejares.La comunidad artística confía en que el Consejo Directivo de la Universidad y su rector corregirán a tiempo una medida injusta y que marcha en contravía del renacimiento cultural de la ciudad.

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