Un balance del domingo

Noviembre 03, 2011 - 12:00 a.m. Por: Julio César Londoño

Aunque todavía no mastico bien los resultados del domingo, arriesgaré aquí unas conclusiones parciales.1. Las mangualas entre caciques y pillos de distintas pelambres siguen funcionando bien, sobre todo en la Costa y para las gobernaciones: en la Guajira ganó Kiko Gómez, un sujeto al que su propio partido Cambio Radical, trató de quitarle el aval ‘por presuntos paravínculos. En Sucre el cuestionado y octogenario dirigente liberal Julio Guerra Tulena obtuvo el 65% de los votos. En Cesar triunfó un sujeto que encarna ‘la unidad nacional’: Luis Alberto Gneco, heredero de una vieja dinastía local, ganó con el apoyo de la U, los verdes y los chanceros. En Bolívar ganó el candidato de la ‘Gata’ y el PIN. En Arauca se impuso otro líder sui generis: a Facundo Castillo lo relacionan con la guerrilla, pero tenía el apoyo de Uribe y la U. En Santander venció un joven desconocido a pesar de que tenía el apoyo de Uribe y el padre en La Picota por parapolítica. O quizá por esto mismo… En el Valle, otro muchacho desconocido sacó más de 400.000 votos.2. Pero no todo fue malo: el candidato de la ‘Gata’ perdió en casa, en Magangué, y el exrector de la U. del Magdalena, Carlos Caicedo, le ganó la alcaldía de Santa Marta al candidato de Trino Luna, el exgobernador parapolítico que había perseguido y encarcelado injustamente al exrector. Bogotá se recuperó del descache de ‘la doctora’ y votó por Petro, la mejor carta de una muy buena mano (hablando de gigantes derrotados’, la revista Semana compara a Peñalosa con Churchill. ¿Será un chiste de esos que sólo los rolos entienden?). También mostraron gran madurez política los antioqueños, otrora más ‘pujantes’ que maduros. ¡Hasta Cali votó a conciencia! Me rindo, Dios existe.3. Uribe fue uno de los grandes derrotados el domingo: perdió con Peñalosa en Bogotá, con De Hart en Bucaramanga, con Ubeimar en el Valle y con otros nueve candidatos malos en otros nueve departamentos. ¡Perdió hasta en Antioquia! Así es la humanidad, don Álvaro, después de todo lo que usted batalló para refundar el país…4. A los partidos les fue mal aunque andan contando como propios los triunfos de todas las coaliciones en que participaron. Lo cierto es que varias alcaldías y gobernaciones importantes quedaron en manos de candidatos avalados por firmas o por seudopartidos como ASI, MIO, etc. Parece que la gente vota por nombres, o por miedo, o por hambre, pero ya no por banderas. El Polo perdió Bogotá y la Gobernación de Nariño. Es lamentable, por su importante papel opositor, pero se lo merece. La excepción es el Partido Liberal, que se alzó con ocho gobernaciones y siete alcaldías capitales con candidato propio. La U alcanzó más de 200 alcaldías de municipios pequeños, pero perdió las batallas clave. El Partido Conservador sigue retrocediendo. Apenas consiguió las alcaldías de tres capitales menores (Mocoa, Popayán y Montería), y la Gobernación de Putumayo. Es un resultado apenas lógico tras nueve años de esmerado lentejismo. Tiene razón Pastrana: hay que relevar de la dirección del partido a monseñor Salazar, ese individuo situado a la derecha de Uribe y cuyas cruzadas morales ruborizan al mismísimo procurador. 5. Hubo más un millón de votos en blanco. Es un índice del asco, sí, pero también, quizá, del comienzo de una madurez política del electorado.

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