Ubeimar, mi hombre

Junio 28, 2012 - 12:00 a.m. Por: Julio César Londoño

Las elecciones atípicas del domingo en el Valle tienen, en rigurosa consonancia, protagonistas atípicos. Empecemos por los gamonales de la contienda. Roy Barreras es un político esbelto que lee y habla de corrido y sólo ha cometido pecados veniales, cualidades rarísimas en un gremio que se distingue por las panzas, el analfabetismo funcional y los surtidos prontuarios de sus miembros. La sinuosa Dilian Francisca rompe todos los moldes: tiene en curso una delicada (y congelada) investigación por parapolítica, y buena parte de la responsabilidad de la debacle del Valle. Sin embargo, y pese a su origen plebeyo y a su carácter de exsocia política de Juan Carlos Martínez, recibe hondas venias del establecimiento en pleno (el morrongo establecimiento valluno merece columna aparte…). Sus declaraciones son de un tierno subido. En las abortadas elecciones atípicas del 2011, por ejemplo, explicó que había adherido al candidato a la Gobernación del PIN porque no sabía que el señor (¿cómo se llamaba?) pertenecía al PIN, un desliz que todos atribuimos a su inexperiencia y juventud.La rareza de Martínez consiste en no subir a la tarima para no boletear a sus anónimos pupilos; en su don para sacar partidos de la manga de la noche a la mañana y, paradoja máxima, en preferir el trabajo duro al dinero fácil: “Da más una alcaldía que un embarque”. La singularidad de Germán Villegas estriba en su empeño en cerrar con broche de popis su noble carrera. Después de viejo, a Villegas le dio por refundar al Valle de la mano del PIN en las atípicas del 2011, y ahora vuelve a las andanzas apoyando a un señor cercano a ese movimiento. ¿Se le corrió la teja al hombre del palustre? Pero Ubeimar los supera a todos: no sabemos si es abogado o falsificador, si es un PIN infiltrado en el conservatismo o un godo infiltrado en el PIN, si ya le pagó a Martínez las cuotas que tiene en Indervalle y la Biblioteca Departamental o piensa pagárselas cuando sea gobernador. Francined pertenece a la U y es alumno de Dilian pero va con el aval del MIO. Si gana, será un gobernador más títere y anónimo que Useche, lo que ya es bastante. Anotemos sin embargo que, en un acto de pudor que la historia reconocerá algún día, sus vallas no llevan el logo del patrón. Un visitante desprevenido puede creerlo independiente y puro, avalado por firmas, salido de la nada y patrocinado por su papito, el gracioso que le puso una sigla por nombre.Uno quisiera votar por el candidato del Polo (¿cuyo su nombre?) en homenaje a la única bancada que votó en contra del acto legislativo de la Reforma de marras, pero ¿cómo olvidar que es también el partido de los Moreno Rojas? Por desgracia, el voto en blanco necesita alcanzar una mayoría absoluta. Y otra población; el valluno no tiene agallas para esa gesta. Carece de la disciplina cívica y de la conciencia política necesarias para asestar esa espléndida bofetada.Pronóstico: el Valle confirmará su indolencia con una abstención histórica. Nada, ni siquiera esta larga crisis, ha sido capaz de sacarnos del letargo. Con todo, votaré en blanco. P.D.: Mañana presento ‘La vida secreta de los perros infieles’, la novela de Fernando Cruz Kronfly, en la Biblioteca Departamental a las 7:00 P.M. Su espléndida prosa ha obrado como un bálsamo contra el asco que producen nuestros políticos.

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