Quemados y elegidos

Quemados y elegidos

Marzo 13, 2014 - 12:00 a.m. Por: Julio César Londoño

Se quemó Germán Villegas. Ahora, fundidos Villegas y el PIN, ¿quién podrá refundar al Valle? Qué vaina. Pero era de esperarse. Villegas estaba mal rodeado. Tenía antecedentes pinescos, un amigo blandón, un socio pastor (al señor, mi Pastor, nada le faltará) y un partido “bisagra”. Así no hay palustre que aguante.Se quemó la atractiva Griselda Restrepo. Los analistas piensan que la perjudicaron el nombre de pila y su grito de batalla: “¡Levántense, mujeres!”; como si las mujeres vivieran echadas, como si estuviera en la plaza de Pereira o ella fuera la madame de una casa parisina discretamente ubicada.Se quemó el pastor Milton Castrillón (Jehová “lo llevó con la doble”). Ahora Milton, que pensaba atacar directamente a los gay en el Capitolio, tendrá que seguir pagándole el mandado a Roy. Dos blancos, Moisés Orozco y María del Socorro Bustamante (la protegida de La Gata, no confundirla con la patrona de Griselda) se quedaron con las dos curules de las negritudes. ¡Las negriaron!Se quemó Orlando Riascos, el hombre de Angelino. El hecho comprueba una vez más que el Milagroso no se involucra en torcidos de zarrapastrosos.Por la quemada de Roberto ‘Chontico’ Ortiz están de cama Juan Carlos Abadía y miles de chonticas. Juanca, porque él y don Roberto son parceros; y ellas, porque don Roberto les paga muy bien y nunca las molesta por sus tendencias sexuales ni las obliga a conseguir votos so pena de botarlas a la calle. ¡Jamás!En señal de duelo por la suerte de estos abnegados candidatos, La Plana no aparecerá en los próximos seis días.Roosevelt Rodríguez sacó 100.000 votos. Aún no logro pasar este taco. Miro sus vallas y leo el frentero eslogan, “Hagámoslo”, y tiemblo. Si Peñalosa o Rodrigo Guerrero dice “Hagámoslo”, uno dice “Listo, hagámosle”. Pero, ¿qué tenían Dilian y su pelele cuándo concibieron este profundo programa político? ¿En qué hospitales, hogares, comedores, DNE, fincas y Cares estaban pensando? ¿Vienen por el resto?Entre las nuevas figuras, hay nombres que pueden oxigenar el Congreso. Con Juan Fernando Reyes Kuri, por ejemplo, llega a la Cámara una estimulante y joven propuesta política. Entre los pesos pesados, hay personas estudiosas y valientes: Robledo, Claudia López, Germán Navas, Navarro, Cepeda, Uribe, Paloma, Obdulio, Susana Correa, Serpa, los hermanos Galán, Simón Gaviria, Viviane Morales, Benedetti, Roy Barreras… nunca se había visto un Congreso más interesante en la historia del país. Uribe, más de dos millones de votos, 19 curules: otro taco difícil de pasar, lo reconozco. Tenía la esperanza de que no fueran más de diez.El mismo domingo, el presidente Santos felicitó a Uribe por el magnífico resultado de su colectividad y lo invitó a que trabajaran juntos por el país. Al instante, con el tino y la mezquindad que estila, Uribe trinó atizando los más bajos instintos de la nación: «Trabajaremos para restablecer la moral y la dignidad de las Fuerzas Armadas».Con mayorías en la Cámara (92/167) y una bancada fuerte en el Senado (47/102) la Unidad Nacional tendrá, por desgracia, un posición demasiado cómoda en los grandes debates que se avecinan. Al Centro Democrático le corresponde la responsabilidad de liderar la oposición a la aplanadora santista. El tiempo dirá si esta bancada hace una oposición reflexiva, si sus senadores contribuyen a trazar con grandeza el mapa del futuro del país, o se limita a hacerle el coro a las disociadoras declaraciones de su jefe.

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