No es Sigifredo

No es Sigifredo

Mayo 24, 2012 - 12:00 a.m. Por: Julio César Londoño

Después de mirar con cuidado la ‘prueba reina’ de la Fiscalía contra Sigifredo, concluyo: 1. Aunque el perfil del sujeto del video publicado por RCN es similar al de Sigifredo, el encuadre de la toma y la definición son tan deficientes que suscitan más dudas que certezas. Ningún juez del mundo puede decir, apoyado sólo en esas imágenes, “Es Sigifredo”, y dormir tranquilo. 2. Pero las dudas que deja la imagen se desvanecen con el audio. Con la autoridad de quien ha escuchado la voz de Sigifredo durante muchas horas en grabadoras, videos y personalmente, afirmo sin la más mínima vacilación que la voz del sujeto del video NO es la de Sigifredo (la memoria acústica, y la del corazón, no necesitan osciladores para reconocer la voz de un amigo). 3. A diferencia del sujeto del video, Sigifredo articula de manera perfecta el fonema [r], y su discurso es mucho más fluido. Sigifredo no vacilaría tanto como el sujeto para explicar el croquis de un recinto y una zona de Cali que conoce como la palma de su mano.4. En tomas que no mostró RCN, se observa que el sujeto está muy por debajo de los 120 kilos que pesaba Sigifredo antes del secuestro. Otro elemento muy fuerte a favor de Sigifredo es el mail de Alfonso Cano a ‘Tirofijo’: “Sobrevivió un diputado que estaba sancionado en otro sitio. El diputado sobreviviente no vio nada, sólo escuchó”, versión que coincide exactamente con la explicación de Sigifredo (nótese que no lo tratan como a un viejo socio, no lo llaman Sigi, ni el Gordo, ni Teodoro sino “el diputado sobreviviente”).La gente se pregunta de dónde sacó plata Sigifredo para financiar dos costosas campañas políticas. Aunque no participé en ninguna de ellas, supongo que fue fácil conseguir financiación para un hombre carismático y muy bien posicionado ante la opinión pública por la altísima exposición mediática que le significó su liberación. Era tan buen candidato que muchos empresarios creyeron en él, y también líderes como César Augusto Lemos y Rafael Pardo, que le dio el aval del Partido Liberal y le escribió el prólogo para su libro. Y Fabiola Perdomo, la vocera de los familiares de los diputados, que lo respalda sin condiciones. Y la revista Semana, que le dedicó la portada y un artículo casi absolutorio. Y escritores como Fernando Cruz Kronfly, Armando Barona Mesa, Óscar Collazos y José Saramago, con quien sostuvo una apasionante discusión sobre la existencia de Dios. Y la exdirectora del El Espectador, María Elvira Bonilla, que se resiste a creer en la fábula de la Fiscalía. Y el Ministro del Interior, que afirmó de manera tajante: “Me aferro a la esperanza de que Sigifredo pueda demostrar su inocencia”.Es aberrante ver cómo un hombre que sufrió siete años la pesadilla del secuestro por una negligencia criminal del Estado (la seguridad de la Asamblea del Valle en abril de 2002 era irrisoria) ahora es perseguido por el mismo Estado y en el mismo caso con una ligereza inhumana, contra toda lógica y con unas ‘pruebas’ asaz torpes, por decir lo menos.P.D.: A las 7: 00 p.m. de hoy el escritor Alberto Rodríguez, uno de los más claros expertos latinoamericanos en promoción de lectura, dictará en el Centro Cultural Comfandi la conferencia ‘La jartera de la literatura en la escuela’. Invitan Mincultura y el Taller de Escritura Creativa Comfandi.

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