La ‘transición’ de Timochenko

La ‘transición’ de Timochenko

Diciembre 01, 2016 - 12:00 a.m. Por: Julio César Londoño

Los analistas siguen analizando qué quiso decir Timochenko cuando abogó por la instauración de un ‘gobierno de transición’ en Colombia para poner en marcha los nuevos acuerdos de La Habana. ¿Fue un lapsus, un vicio retórico de la izquierda reformista, la insinuación de que hay acuerdos bajo la mesa, una provocación dirigida al Centro Democrático? Todas estas lecturas son plausibles. La expresión prendió las alarmas porque suele ser utilizada en momentos dramáticos. Sugiere la instalación de un gobierno provisional y giros radicales en el modelo político o económico.Es obvio que la declaración de Timochenko les da munición a los opositores, quienes se mantienen en su delirio de que en La Habana se negoció la entrega del país a las Farc. El gobierno de transición sería un cogobierno Farc-Unidad Nacional en los próximos 17 meses, fase que culminaría con la coronación de Timochenko el 7 de agosto de 2018 en la Plaza de Bolívar de Bogotá. Darle cuerda a Uribe para que propale esta distopía, es una manera riesgosa pero eficaz de mantener los acuerdos, y a las Farc, en las primeras planas de los diarios. Esta es la lectura preferida por los líderes del No, esos que aman la paz pero lo disimulan muy bien, los que quieren la paz pero no así, ni asá, ni ya, ni aquí, quizá más lueguito, cuando las fuerzas del Estado y la ‘mano negra’ hayan destripado al último nieto del tataranieto de Timochenko. Y no y mil veces no porque la paz es muy cara, utópica o aburrida, o demanda altas dosis de impunidad para la guerrilla, o muy poca para otras facciones, o conlleva riesgos para los intereses de los latifundistas ‘de buena fe’, como el magistrado Pretelt, o puede reactivar procesos penales que están dormidos de manera muy conveniente.En realidad ya tenemos un gobierno de transición: el país siempre ha estado en manos de la derecha (López Pumarejo, los Lleras, López Michelsen) o de la extrema derecha (Laureano Gómez, los Pastrana, Turbay Ayala, Uribe Vélez) y ahora tiene por primera vez un gobierno de centro derecha, al menos en lo político. Así lo demostró su voluntad para adelantar los acuerdos de La Habana, que incluyen aspectos sociales y democráticos relevantes, como las garantías a la oposición y el desarrollo rural integral. En lo económico, Santos ha sido, como todos sus predecesores, rabiosamente neoliberal. Hay que descartar los cambios del modelo económico porque el mundo tiene un dogma: sí o sí, economía de mercado. No hay más, por desgracia. Pero es obvio que debemos desconcentrar la riqueza y poner el énfasis en políticas sociales, por el bien de esta misma economía. En suma, un sistema de gobierno socialdemócrata. Esta sería la mejor manera de continuar la ‘transición’ hacia el centro, y el único modo de garantizar “una paz estable y duradera”. La caldera no aguanta más presión y el remedio no consiste, por supuesto, en matar guerrilleros ni en hacer ‘limpieza social’ ni en construir más cárceles.Quizá un gran pacto nacional liderado por De la Calle, Fajardo, Robledo y Claudia López, sea la mejor manera de continuar la ‘transición’ del país hacia el centro-derecha y atajar de paso ese tsunami regresivo que encarna Germán Vargas Lleras.P.D.: La Cámara Colombiana de la Infraestructura convoca a un concurso para diseñar una escultura representativa del Valle del Cauca que se erigirá en el Aeropuerto de Palmaseca. El premio es 80 millones de pesos y el presupuesto de ejecución 180 millones.Sigue en Twitter @JulioCLondono

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