La Copa y Messi

Junio 30, 2016 - 12:00 a.m. Por: Julio César Londoño

Terminó el domingo la Copa América, la más antigua del mundo y uno de los tres más importantes torneos de selecciones, junto con la Copa Europa y el Mundial. Colombia fue tercera, su mejor figuración en la historia luego de su quinto lugar en el Mundial de Brasil (2014) y su Copa América del 2001.Es un muy buen resultado, máxime si consideramos que jugó con una nómina de transición que solo conserva el 20% del plantel que estuvo en el Mundial de Brasil. Levantó su nivel, que había caído bastante desde entonces. Su actuación fue pobre en la Copa América 2015 y el balance hasta ahora en las eliminatorias para el Mundial de Rusia es muy discreto (lleva nueve puntos de dieciocho posibles). Pese al flojo nivel de Bacca, Sebastián Pérez y Cardona, y las intermitencias de James y Cuadrado, esta vez la Selección se sobrepuso y quedó por encima de Uruguay, Brasil, Paraguay, México, Ecuador y Perú, lo que no es poca cosa.En la ceremonia final bailaron unas señoras gordas con caras de bandidas del bajo mundo. Las bandidas son una institución histórica, sí, pero una coreografía plana de señoras obesas es un espectáculo deprimente, sobre todo un domingo en la noche, después de padecer la derrota de Argentina y las lágrimas del mejor jugador del mundo.Chile enfrentó la final a lo campeón. Después de los primeros minutos, cuando Argentina jugó con profundidad, Chile se aplomó e igualó las acciones pese a que tuvo un jugador de menos durante buena parte del primer tiempo.En el segundo y en el alargue, Chile dio una cátedra de fútbol que hizo lucir a Argentina como un equipo de segunda. ‘El Tata’ Martino estaba tan asustado que dejó a Messi solo en punta. Con todo, ‘La Pulga’ luchó, corrió, empujó y fue protagonista de las pocas llegadas de Argentina al arco de Chile.Triunfó Chile porque su columna vertebral es perfecta: Bravo en el arco, Medel en la defensa, Vidal en el medio y Alexis adelante (Bravo es capaz de armar un avance en dos segundos con sus saques largos, como ese de 70 metros que le puso a Alexis y significó el segundo gol contra Colombia). Es un equipo sólido en defensa, que ataca con volumen y velocidad.En los penales sucedió lo impensable: Vidal y Messi patearon mal. Muy mal.Vidal se recuperó con un sorbo en copa de oro. Messi quedó destrozado y anunció su retiro de la selección, noticia que ha generado un plebiscito mundial de apoyo al jugador enamora a la afición con su cara de niño Ásperger y su valor de hombre para recibir patadas sin arrugarse ni hacer teatro. Messi enriqueció el fútbol con sus asistencias letales, sus fintas, capaces de marear al back más aplomado, esa velocidad en el transporte y en el desborde, la sencillez de sus pases cortos y la milimetría de sus cambios de frente, y esos tiros libres, esas curvas que vuelan y encuentran el ángulo con precisión de cirujano luego de burlar la barrera, el portero y la física.La discusión no termina: ¿Pelé, Maradona o Messi? Incapaz de encarar semejante pregunta, La Plana se pliega a la opinión de dos filósofos esféricos, Valdano y Barraza: Pelé, Maradona y Messi han hecho grandes hazañas pero Messi las está haciendo ahora, cuando el campo se ha encogido y el fútbol es más técnico, más rápido, mucho más difícil.Eduardo Galeano lo resumió así: “Maradona podía volar con la bola pegada al guayo. Messi la lleva dentro”.Los niños, los viejos, Maradona, el presidente Macri y las pantallas de Buenos Aires repiten día y noche la misma súplica: “No te vayas Lío”.Sigue en Twitter @JulioCLondono

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