La Caravana del Arcoíris

Mayo 05, 2011 - 12:00 a.m. Por: Julio César Londoño

Hace quince años unos millonarios perdieron la razón y emprendieron una aventura singular: compraron un bus grande y cómodo, lo pintaron con diseños precolombinos, lo bautizaron con el nombre de La Mazorca y se fueron a recorrer Latinoamérica durante trece años. Este tour no paró en ninguna ciudad porque su destino eran las tribus indígenas del continente. Los tipos llegaban a una tribu Koghi, por ejemplo, pedían permiso al cacique, instalaban sus carpas y se quedaban allí las semanas o meses que consideraran necesarios.Durante ese tiempo les enseñaban a los indios a hacer pozos sépticos o filtros para el agua u hornos para cocer el pan, o les regalaban una máquina para hacer ladrillos con materiales reciclados, o les enseñaban medidas de salubridad básicas, o les regalaban semillas de variedades vegetales de probado rendimiento (ninguna de Monsanto, por supuesto). Si veían la necesidad de hacer un taller sobre el cultivo del arroz, digamos, averiguaban quién era el mejor experto del mundo en la materia y lo mandaban a traer de donde estuviera, China, India o Júpiter. Inicialmente, me cuenta uno de los millonarios, “el experto pedía una buena suma pero al final, luego de un par de semanas viviendo y enseñando en la tribu, en lugar de pasar la cuenta hacía una donación”. En realidad no todos los del grupo eran millonarios pero todos tenían experticias, datos y contactos más valiosos que el oro: Green Peace, Fundación Cousteau, el Instituto Carolingio de Suecia, el Museo Smithsonian de Estados Unidos, Max Neef, monseñor Desmond Tutu, Nelson Mandela, Muhamad Yunus (el premio Nobel del microcrédito), Claude Levi-Strauss, Noam Chomsky y Joseph Stiglitz, entre otros fulanos.Ningún millonario da puntada sin dedal y estos no son la excepción: mientras daban recibían: salieron trece años de sus rutinas citadinas, tomaron registros de las gramáticas de 178 dialectos desconocidos, anotaron centenares de fórmulas botánicas para usos medicinales, procedimientos de orfebrería, textiles y cerámica, miles de horas de grabación de música y videos, y miles de recetas de cocina y “otras cosas que son intraducibles, que sólo se entienden viviendo en una tribu pero valen para cualquier tiempo y lugar”.Ahora estos señores se han desgranado como una mazorca y andan por el mundo contando su experiencia y hablando de lo que les gusta, antropología, ecología y pacifismo. Por fortuna, Cali está en su agenda. Aquí vendrá Alberto Ruz Buenfil. Es el jefe de la Unidad de Cultura Popular de México D.F. y coordina el programa Eco-barrios y Aldeas de Paz en compañía de la escritora Laura Esquivel. Ruz Nació en 1945, estudió ingeniería química en México, luego cine en Cuba e inició una larga gira por África, Asia y Europa con su grupo de teatro nómada Hathi Babas y el grupo musical Los Elefantes Iluminados. En 1996 organizó la Caravana del Arcoíris, una moderna expedición etno-botánica que recorrió 17 países de Centro y Suramérica durante 13 años.La Caravana permaneció más de un año en Colombia trabajando con tribus del Chocó y la Sierra Nevada de Santa Marta. Como era de preverse, los medios no registraron su visita. La próxima semana este hermoso marciano estará en la ciudad dictando una serie de conferencias. Informes: Juan Pablo Vélez, 3168130173.

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