Diego Martínez, el flemático

Agosto 11, 2011 - 12:00 a.m. Por: Julio César Londoño

En su columna del viernes pasado Diego Martínez Lloreda jugó a sorprendernos a todos, y lo logró. Usó una estrategia infalible: ¡sostuvo que Uribe fue un gran presidente! El argumento, hay que reconocerlo, fue muy original: Uribe fue un gran presidente porque así lo dice un señor inglés, el reputado colombianólogo Malcolm Deas. Y lo que dice el señor inglés es la única verdad por eso, porque es inglés. Y lo que vociferen el 99% de los analistas colombianos es falso por eso, porque son colombianos, es decir “tropicales”, explica Martínez. Problema: cuando un señor inglés elogia a un presidente tropical y su elogio es aplaudido por un columnista del trópico, ¿seguirá siendo respetable su flemática opinión? ¿No es típicamente tropical la anglofilia? ¿Se nos flematizó Martínez? ¿Se tropicalizó Deas?Me fui a leer la entrevista a Deas que citaba Martínez y encontré esta perla: “Uribe reposicionó el país en el concierto internacional”. Caramba, profesor, si en algo fue torpe la administración Uribe fue en el manejo de la política internacional. Pregúnteles a los venezolanos, a los ecuatorianos, a Lula, al foro de la OEA, a los estudiantes de Georgetown University, a la bancada demócrata del Congreso de los Estados Unidos, a los estudiantes de la Escuela Nacional de Ingenieros de Metz, Francia, al Parlamento Europeo, a Lina, a Santos, al primero que pase.“Uribe fue inteligente y corajudo”, dice Deas. De acuerdo, Uribe es inteligente y corajudo. Pero su inteligencia es de secreción interna (tipo embudo).Analicemos los célebres huevitos. 1, Confianza inversionista. Aprobado. Hubo alta inversión. Buena parte eran capitales golondrina, pero capitales al fin. 2, Seguridad democrática. Aprobado. Con la salvedad de que si es cierto que en el 2002 no se podía ir a la finca, en el 2009 ya era muy peligroso ir a la esquina. 3, Cohesión social. Un desastre. A no ser que consideremos que polarizar el país y dejarlo en el cuarto lugar entre los más inequitativos del mundo, sea un gran trabajo de cohesión.Deas asegura que los paramilitares no le pusieron conejo a Uribe porque él es muy inteligente (Deas ama este adjetivo). Es verdad, no hubo conejo porque no hubo necesidad: Uribe, una bancada gorda del Congreso y buena parte de la opinión son “pro-paracos”. O paracos a secas.Martínez opina que el caso AIS no fue tan grave, que la yidispolítica es un escándalo inflado y que el DAS siempre ha chuzado.Sin comentarios. Con británica prudencia, Martínez evita los incómodos temas de la Dian, la DNE y el Fosyga.Al terminar de leer la columna queda la sensación de que la Procuraduría, la Fiscalía, la Contraloría, la Presidencia, el 99% de los analistas nacionales y la opinión internacional, están equivocados. La verdad la tienen Deas, Martínez, Fernando Londoño, José Obdulio, Ernesto Yamhure y Uribe, por supuesto. Si el señor Martínez quería sorprendernos, lo logró. Sus apreciaciones son insólitas, en especial porque vienen de un crítico atento de la administración Uribe y uno de los columnistas más claros y valientes del país.P.D: Comfandi y Mincultura invitan a la conferencia de la escritora Pilar Quintana, “Mujeres que escriben como los hombres, una mirada no feminista”, mañana a las 7:00 p.m. en el Centro Cultural Comfandi.

VER COMENTARIOS
Columnistas
Publicidad