Con María Elvira no se juega

Noviembre 15, 2012 - 12:00 a.m. Por: Julio César Londoño

Hace diez años Comunican S.A. contrató a María Elvira Bonilla para que dirigiera sus principales publicaciones, Cromos y el Espectador. El momento era crítico pero María Elvira comprendió al instante que el plus de los periódicos, muy lentos comparados con la radio, la televisión y sobre todo internet, radicaba en su misma lentitud, que les permite hacer opinión y análisis, y reenfocó el diario en esa dirección, una política que continuaron luego Fidel Cano y Héctor Abad Faciolince e hizo de El Espectador el líder de opinión que es hoy, con su extensa y calificada nómina de columnistas.En cuanto a Cromos, la Junta Directiva le pidió a María Elvira que le diera un giro de 180 grados a la revista. Ella conservó el formato, magazín de variedades, y renovó el estilo contratando escritores con experiencia en periodismo: Óscar Collazos, Umberto Valverde, William Ospina, Juan Gustavo Cobo Borda, Piedad Bonnett y yo, entre los que recuerdo. Cromos siguió entrevistando gente de la farándula, pero los artículos ganaron peso y humanidad. Se ocupaban de las colas de las divas y del volumen de sus cabellos, claro, pero también de sus temores y de sus fracasos. Algunos mánagers protestaron. “Sólo queremos que la revista hable de los ojos, las curvas y el talento de nuestras pupilas”, dijeron. Entonces la Junta citó a María Elvira y le pidió otro giro de 180 grados. María Elvira respondió que NO, que ni por el chiras, que sus médicos le tenían prohibida la volteadera y salió dando un portazo tan estruendoso como el silencio con el que se fue Enrique Santos Calderón de El Tiempo luego del cierre de la revista Cambio. Con periodistas de este calibre no se juega.Es por esto, por su carácter y verticalidad, que a nadie sorprendió la reciente renuncia de María Elvira a la dirección del portal Kien&ke. La cosa fue así: Daniel Pardo publicó en el portal una columna que criticaba los publirreportajes de Pacific Rubiales camuflados como información en Semana, la W de Julio Sánchez y Kien&ke. Avisos, hay que decirlo, que mejoraron la imagen de la petrolera, presionaron la autorización de sus licencias ambientales y pagaron muy bien el silencio de estos medios sobre la catástrofe de salud pública que vive el pueblo de Rubiales y sobre los atropellos de la empresa a los derechos laborales de los obreros. Un ejemplo: como la tercerización fue “abolida” por Santos, Pacific Rubiales ha “cuarterizado” la contratación para eludir el pago de prestaciones. ¡En Pacific hay contratistas de contratistas!Cuando echaron a Pardo, María Elvira le dio un giro de 360 grados a la puerta del despacho de la dueña del portal y se largó. Lo dicho, con ella no se juega.Ahora el blog de Pardo tiene casi tantas decenas de miles de clicks como los videos en Youtube sobre la miseria de la comunidad de Rubiales, Kien&ke está herido de muerte y las acciones de María Elvira en la bolsa del buen periodismo están disparadas. La torpeza de los censores es infinita. Aún no comprenden que en el mundo de hoy las mordazas son megáfonos.La historia se repite: los medios atraen pauta por el rating que les genera su credibilidad. Y esto está muy bien. Pero cuando pierden el norte por la agalla, comprometen su independencia, pierden credibilidad y por ende rating, y la pauta emigra. ¡Bien hecho!

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