Buenos vientos

Junio 26, 2014 - 12:00 a.m. Por: Julio César Londoño

Soplan buenos aires sobre el país. El fin de la contienda electoral bajó de manera sustancial la pugnacidad de las facciones rivales. La minga plural que hizo posible la reelección de Juan Manuel Santos, puede inclinar hacia lo social el énfasis de su próxima administración. El triunfo de Nairo Quintana y la buena campaña de la Selección en Brasil, están incidiendo positivamente en el estado anímico de una nación cuyos “electros” dependen mucho de los resultados de sus deportistas.Siguen soplando buenos vientos sobre Cali. Empezaron a soplar con Jorge Iván Ospina y arreciaron con Rodrigo Guerrero, que ha aportado orden fiscal, imaginación, innovación, talento gerencial, diálogo fluido con la Casa de Nariño y algo precioso que no se consigue en las tiendas, probidad.Entre las secretarías destacadas de esta administración están Hacienda, que logró rescindir el leonino contrato de SíCali y recuperó la autonomía fiscal del municipio; Deportes, que ha organizado con éxito dos certámenes mundiales, y Tránsito, que está creando una magnífica cultura de la movilidad. Se recuperó el manejo de Emcali, la primera empresa del suroccidente colombiano, y avanza la construcción del Jarrillón del Cauca, una obra de $ 1,3 billones y 25 km de longitud que blindará a la ciudad frente a futuras olas invernales.Pero yo quiero destacar el trabajo de un despacho pequeño en recursos y grande en realizaciones, la Secretaría de Cultura.Bajo la batuta de la Secretaria, la inteligente (y atractiva) María Helena Quiñones, este despacho ha continuado y fortalecido el apoyo a certámenes periódicos como el Festival de Cine, que se consolida año tras año; Ajazzgo, que reúne a grandes figuras del jazz, y el Festival Petronio Álvarez, esa fiesta que se inventó Germán Patiño y que ha sacado a la luz el rico acervo musical de las selvas del Pacífico. Además de fomentar el trabajo de las escuelas de salsa de las comunas, la Secretaria está empeñada en capacitarlas como emprendedoras culturales para que sean empresas autosostenibles en un futuro cercano. También trabaja en pro de la solución de los problemas concretos de los hacedores de arte, en general, y de las salas concertadas, en particular (v. gr. Teatro Esquina Latina). Incolballet, la Bienal de Danza, el Teatro Municipal y la Orquesta Filarmónica de Cali son otras tantas instituciones que reciben el apoyo irrestricto de la Secretaría. Otro punto importante de su gestión es el haber puesto al día al municipio con la ejecución de los presupuestos destinados a las comunas. En esta materia había un atraso que databa desde el 2008 porque buena parte de los recursos del situado fiscal para las comunas habían sido absorbidos por las megaobras. También se ha ocupado de la capacitación de los gestores culturales que manejan la Red de Bibliotecas Públicas de Cali, el espinazo de la Secretaría, con talleres que cubren la pintura, la fotografía, la escultura, el cine, la literatura, el periodismo y las nuevas tecnologías.Para algunas personas la cultura es un lujo, algo secundario si se la compara con necesidades vitales como la vivienda, la salud o la alimentación. Pero en realidad es un conjunto de actividades que definen el espíritu de un grupo humano. La memoria de los pueblos, su resiliencia frente a la adversidad, la capacidad de goce y la identidad que les permite aglutinarse en torno a grandes empresas colectivas, dependen en buena medida de la buena salud de su cultura. De esto se ocupan, con talento y voluntad, en esta pequeña gran Secretaría.

VER COMENTARIOS
Columnistas
Publicidad