Angelino, Dilian y Roy

Abril 30, 2015 - 12:00 a.m. Por: Julio César Londoño

La suerte de Cali y el Valle está echada. El domingo se reunieron los barones del Departamento (Roy, Angelino y Dilian) y destazaron la res: la Alcaldía será para Angelino y la Gobernación para Dilian. Angelino es imparable. Y ecléctico: lo apoyan los ‘santos’ y los demonios. Dilian es una empresa electoral de probada eficacia. “Un relojito”. Y si recordamos que el establecimiento valluno le apuesta siempre al caballo favorito, sea cual fuere su ralea, el futuro es oscuro. Para completar, ambos, Dilian y Angelino, tienen sólidas relaciones con los contratistas, ese gremio poderoso que lubrica generosamente los engranajes de las maquinarias.Pasar de Rodrigo Guerrero a Angelino Garzón será un retroceso dramático para Cali. Lo que se ha construido en los últimos ocho años se derrumbará de manera quizá irreparable, la ciudad volverá a la indigencia de la era pre-Ospina y Cali será administrada como lo es el Valle hoy, digamos.Pasar de Ubeimar a Dilian será un avance. Nadie, ni Dilian, puede superar las plusmarcas de ineptitud impuestas por el Gobernador (llamémoslo así).Angelino será un mal alcalde, como ya fue un mal gobernador y un mediocre vicepresidente; y a pesar de que será un pésimo candidato porque su cuerpo no está para el trote de una campaña y su cerebro siempre ha sido tan lento como su discurso. Su gran plus es la honestidad. Tiene un gran apetito burocrático, sí, pero el clientelismo ha sido siempre el mecanismo clásico de la política, desde Roma hasta Juanchito.Dilian será tan mala gobernadora como buena líder política. Es una trabajadora incansable y libró batallas importantes a favor de la equidad de género. Pero su balance, luego de varios lustros como gran electora del Valle, es pobrísimo. No hay una sola gran obra civil ni social ni una ponencia importante que lleve su nombre. ¿Será coincidencia que funcionen muy mal los sectores donde ha tenido injerencia, donde reconoce que tiene cuotas: la red hospitalaria del Valle, la CVC, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar? También se han distinguido por su pésimo desempeño los alcaldes de su cuerda, si exceptuamos a Ritter López, un ejecutivo que le está cambiando la cara a Palmira.Ambos, Angelino y Dilian, pueden dejar acéfalos sus despachos en cualquier momento. Angelino por problemas de salud, y Dilian por sus líos con la Justicia (en realidad Angelino nunca ha tenido cabeza para nada y Dilian ha tenido demasiada… para sus propios intereses).A Cali solo la salva un milagro. El único candidato con chance frente a Angelino es Maurice Armitage, un señor con más ángel, sensibilidad y energías que Angelino, y sin apetitos burocráticos. Sería maravilloso que la empresa privada y el pueblo caleño apoyaran a este bello marciano que es Armitage.“La gente de bien” dice que Colombia se jodió con la elección popular de alcaldes y gobernadores. Quién sabe. No hay muchos datos de esa “Colombia blanca”. El poder y los medios pertenecían a grupos pequeños y cerrados. Y cómplices. Lo que sí se sabe es que hace 30 años Colombia era un país más excluyente y su Gini mucho más obsceno. López Michelsen decía: “Las grandes fortunas del país tienen su origen en la contratación pública”. En todo caso, los vallunos no podemos quejarnos: Angelino y Dilian son líderes populares y, a la vez, representantes egregios del establecimiento.

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