Unidad, nuevas fronteras y empleo

Unidad, nuevas fronteras y empleo

Agosto 07, 2010 - 12:00 a.m. Por: Julián Domínguez Rivera

Hemos venido planteando la necesidad de que Colombia busque nuevas fronteras, ensanchando sus límites, confinados hoy en el ‘triángulo de oro’ Cali-Bogotá-Medellín, hacia un ‘océano’ verde que es la Orinoquía y a un océano azul que es el Pacífico, para aprovechar las ventajas de pertenecer a la Cuenca Siglo XXI, donde países como China e India están demandando alimentos, agua y oxígeno que Colombia posee por su biodiversidad.Y aquí está el Valle como la bisagra continental y costera que permite integrar esas nuevas fronteras, no sólo por su localización geográfica sino porque ha construido un modelo logístico y agroindustrial ejemplar.Esta visión estratégica debe articularse con el nuevo Plan Nacional de Desarrollo del presidente Juan Manuel Santos, atravesado transversalmente por dos elementos que son la Unidad Nacional y el empleo.La prioridad del país es la generación de trabajo, que tiene un múltiple efecto: dignificar al hombre mejorando su calidad de vida y reactivar la economía fortaleciendo los ingresos de la gente y en consecuencia la demanda interna que nos ha permitido sobreaguar a la reciente crisis externa.Se propone el nuevo Gobierno crear 2.500.000 de empleos y formalizar 500.000 más, para un total de 3.000.000. De acuerdo con la participación en la población económicamente activa, al Valle le correspondería generar en los próximos cuatro años 280.000 nuevos empleos a razón de 70.000 por año. La región ha venido generando alrededor de 24.000 año, lo que supone la necesidad de crear 46.000 adicionales. Para cumplir este propósito se deben usar las cinco locomotoras de la economía del presidente Santos. Afortunadamente el Valle tiene inmensas posibilidades con este Plan convirtiendo en oportunidad el atraso en infraestructura y vivienda y profundizando los avances en agricultura, ciencia, innovación y tecnología, e incluso minería. Pero se requerirá de un ambicioso plan de choque que integre a autoridades locales y nacionales y al sector privado en este propósito común, con las siguientes acciones: acelerar la inversión pública en proyectos de infraestructura y vivienda, para lo cual se requiere impartir autorización a los proyectos que están listos, implementar un programa agresivo de diversificación de mercados en la Cuenca del Pacífico y brindar estímulos tributarios combinados, Gobierno Nacional y gobiernos locales, para estimular nuevos puestos de trabajo. También será necesario conservar el empleo existente dándole continuidad a la política de confianza inversionista mediante seguridad física y jurídica. Y, sin duda, la unidad, que debemos perseguir obsesivamente y para lo cual el proceso de construcción de confianza es fundamental, sobre la base de acometer proyectos comunes como éste, de una gran Alianza por el Empleo, que nos permitiría empujar hacia el mismo lado desde los distintos sectores sociales y económicos. A sabiendas que en muchas ocasiones tendremos triunfos, pero también dificultades.Todo esto en el marco del Pacto por la Prosperidad del Valle del Cauca que se viene acometiendo en forma incluyente, bajo la importante coordinación del vicepresidente Angelino Garzón, el Bloque Regional Parlamentario, el Alcalde de Cali, las fundaciones empresariales, las cajas de compensación, los sindicatos, los gremios, la academia y los gobiernos locales.Esta será nuestra primera expresión con el nuevo Gobierno de nuestra voluntad de trabajar unidos.

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