Una alianza para el Valle

Mayo 25, 2013 - 12:00 a.m. Por: Julián Domínguez Rivera

Ha sido el Valle el precursor del Pacífico en Colombia. Desde la fundación de Cali en 1536 ha estado presente el Mar de Balboa en el imaginario de nuestra capital e incluso su escudo español muestra Los Farallones y el mar, las dos fortalezas presentes en la conjunción del valle andino y el Pacífico.El Valle ha llevado la bandera de la Costa Pacífica a lo largo de su historia. La relación entre el Chocó, Guapi, Tumaco, Buenaventura y Cali ha sido de una profunda integración, con la consecuente diversidad que han aportado los habitantes de la Costa Pacífica a su cultura, gastronomía, música, danza, idiosincrasia, creatividad y fortaleza.También el Valle ha soportado las consecuencias de la pobreza y el abandono fruto de la poca importancia que desde el centro del país se ha dado al Pacífico, mirándolo como fuente de problemas más que de oportunidades. Agravadas por algunos gobiernos locales corruptos y la dificultad para establecer prioridades de desarrollo.Por todo esto, es una feliz noticia que el gobierno del presidente Juan Manuel Santos, con un ministro visionario, Sergio Díaz Granados, y el alcalde de Cali, Rodrigo Guerrero, conocedores de las potencialidades de la región, haya decidido poner los ojos del mundo sobre nuestro territorio.Lo que está ocurriendo con la Alianza del Pacífico es la mejor noticia en la historia para el Valle. Ubica a la región como la capital del Pacífico Colombiano, con lo cual se convierte en la plataforma del país en el Pacífico. Con la ventaja de que podrá multiplicar su vocación tradicional de transformación manufacturera para la exportación vendiendo a un mercado ampliado. También pone de presente las oportunidades para convertir al Valle en punta de lanza de los europeos para los mercados del Asia Pacífico. Así lo expresaron, por ejemplo, españoles presentes en la Cumbre con quienes tuve oportunidad de dialogar.Para reforzar este proceso hemos alcanzado un acuerdo con representantes de 397 Cámaras de Comercio de México, Chile, Perú, España y Colombia. Esta decisión de trabajar juntos permitirá aprovechar las ventajas de un mercado común de más 220 millones de personas, pero también la posibilidad de asociarse para incursionar en otros mercados, como ya se está haciendo en Turquía y África. El objetivo es dar soporte y promoción a los puntos que contempla la Alianza y facilitar a los empresarios el intercambio comercial. Recordemos que, de acuerdo con un estudio realizado por Confecámaras, en nuestro país sólo exporta el 0,8% de las empresas, que son diez mil. No obstante, es un número representativo que bien vale la pena acompañar, en especial porque el 80% de estas empresas son micro y pequeñas, con ventas al exterior de hasta US$1 millón.Con ello pretendemos que, por ejemplo, los bordados de Cartago puedan entrar a Guadalajara, Puebla o Aguas Calientes en México, a Viña del Mar y Antofagasta en Chile, o a Arequipa en el Perú, y así, encontrar para los productos colombianos nuevos mercados.Igualmente, aprovechar para que la capacidad industrial del Valle se fortalezca, integrándose a cadenas productivas donde capitales y conocimientos se asocien para generar nuevas empresas, nuevas vocaciones productivas y nuevos empleos que dinamicen el bienestar social y reduzcan la desigualdad, como bien lo expresó el presidente Santos en su discurso de cierre del evento.

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