Sobre la formalidad empresarial

Junio 08, 2013 - 12:00 a.m. Por: Julián Domínguez Rivera

En Colombia matamos el tigre y nos asustamos con el cuero. En un gran debate sobre la legalidad en la economía, el país logró aprobar la Ley de Formalización y Primer Empleo, instrumento indispensable para que las empresas que se crean y aquellas que vienen de la informalidad atraviesen lo que se ha denominado el ‘Valle de la Muerte’, que es cuando se agotan los recursos de capital o de crédito que le dan el impulso inicial a los emprendimientos.Existe ahora una corriente según la cual todas las normas que flexibilizaron la creación de empresas, disminuyendo los costos de transacción, se reviertan porque presuntamente han dado pie a abusos, cuando se trata de un asunto de hacer las investigaciones adecuadas, perfilando aquellas empresas que estando registradas han abusado de la Ley.No hay que olvidar que luchar contra la informalidad es uno de los principales retos que tiene el país. Este fenómeno genera crecimiento limitado de las empresas, baja supervivencia, bajo acceso al crédito y a los servicios gubernamentales, nulo acceso a los mercados internacionales, problemas con los controles de las autoridades y vulnerabilidad frente a riesgos profesionales y pensionales de los trabajadores.En este orden de ideas, la Ley de Formalización se aprobó como una respuesta a la necesidad que tenía el país de contar con una estrategia para la formalización empresarial que considerara la integralidad en las soluciones, permitiendo ofrecer al emprendedor o al informal, todo el ambiente propicio no solo para vincularse a la formalidad sino para permanecer en ella y crecer como unidad de empresa a lo largo del tiempo. Y ya arroja resultados positivos.Un primer impacto positivo es que 52.058 empresas que estaban inactivas, aprovecharon la amnistía que ofreció la Ley y tomaron la decisión de reactivarse en lugar de liquidarse.Un segundo impacto positivo, es que permitió la depuración del registro mercantil, sacando 1.479.591 de empresas que no estaban interesadas en reactivarse y que llevaban más de diez años inactivas.En tercer lugar, si bien es una Ley de Formalización también favorece el emprendimiento, porque ha permitido la creación de 401.867 nuevas empresas. La gradualidad que establece la ley en el pago de parafiscales y del registro mercantil, permite a las empresas aliviar los costos una vez se ha agotado la inversión de su capital inicial y crecer a lo largo del tiempo.Como complemento a los beneficios que otorga, Confecámaras y el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo adelantan el programa Brigadas para la Formalización Nacional, a través del cual se visita uno a uno los establecimientos de comercio informales, para brindarles toda la oferta pública de beneficios y servicios disponibles para dar el paso a la formalidad. En el 2012 se formalizaron 25.000 firmas y la meta para el 2013 es formalizar otro tanto, con la participación de 52 Cámaras de Comercio y la intervención en 503 municipios.Seguir abordando el problema de la informalidad de manera interinstitucional y con acciones integrales es el camino correcto, ya que la lucha contra la informalidad no se resuelve únicamente desde lo jurídico. Lo contrario es dejar que la ilegalidad siga ganando terreno, lo cual no solo perjudica a la economía sino a los trabajadores colombianos.

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