Prioridad a la regiones

Prioridad a la regiones

Julio 19, 2014 - 12:00 a.m. Por: Julián Domínguez Rivera

Se augura desde su elección en marzo, que el nuevo Congreso que se posesiona mañana generará álgidos debates sobre diversas temáticas de la actualidad nacional, lo cual se espera redunde en beneficio de la democracia colombiana al generar la convergencia de distintos puntos de vista y corrientes políticas.Pero también se espera que a la par de este posicionamiento de fuerzas, el Congreso asuma un compromiso profundo, coherente y eficaz con las distintas regiones del país, a través de un escenario en donde los congresistas, el Gobierno y los estamentos públicos y privados de los departamentos trabajen por la competitividad regional por medio del impulso de las Agendas Regionales que se han construido sobre este tema.Sin duda, ya es hora de que el país en su conjunto priorice esta tarea dado que no hay ninguna otra vía para generar desarrollo, empleo y bienestar para la gente, y sobre todo velar porque esto se logre de una manera más equilibrada en todas las regiones, procurando el cierre de las profundas brechas existentes, lo cual es una de las metas del Presidente Santos en su segundo gobierno.Es necesario establecer prioridades para hacer un uso eficiente de las regalías y los demás recursos del Presupuesto Nacional, a través de iniciativas de alto impacto. Por ejemplo, en proyectos intensivos en mano de obra que ayuden a mejorar los índices de ocupación y que puedan usar la ingeniería y las cadenas de proveedores locales.Igualmente, donde se amplíe la base del sector productivo regional a través de impactar las grandes necesidades del país, como el tema logístico, usando el talento regional en consultoría y análisis, y el conocimiento residente en las universidades y en los centros de investigación, para que las regiones tomen el liderazgo frente al nuevo Plan Nacional de Desarrollo.El Congreso tiene ante sí retos fundamentales como las reformas a la salud y la justicia, además de los cambios en materia política como la eliminación de la reelección presidencial, entre otros temas prioritarios para el bienestar colectivo y el fortalecimiento institucional. Se espera que el desarrollo de las regiones con planes concretos y el énfasis necesario, sea también una preocupación permanente de los parlamentarios.Este será un camino muy provechoso para recuperar la institucionalidad, que cobrará también valor en la medida en que los gremios, la academia y sociedad civil en general procuren de manera eficiente el bienestar colectivo para lograr mayor impacto en las personas.En síntesis, es inaplazable vincular en la nueva agenda del Congreso los grandes temas de la competitividad regional, pensar en el mediano y largo plazo y no solo en la coyuntura, y abandonar viejas prácticas que han propiciado el divorcio de la clase política y la sociedad, para generar espacios de confianza que puedan favorecer el post conflicto.Colombia cuenta con grandes oportunidades para fortalecer su desarrollo, es vista con interés desde el exterior, está haciendo la tarea en algunos temas y la tiene pendiente en otros. Que esto se traduzca en beneficios concretos para el bienestar y el futuro de los colombianos depende también de que los líderes que representan a todas las regiones desde el Capitolio Nacional, pongan este objetivo en el primer punto de sus prioridades.

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