Líderes

Líderes

Agosto 01, 2015 - 12:00 a.m. Por: Julián Domínguez Rivera

En momentos de menores expectativas de crecimiento económico que demandan iniciativas creativas para disminuir el impacto de la desaceleración, resalta la importancia del liderazgo como una condición necesaria en esta sociedad que requiere nuevos caminos y oportunidades. Ronald Heifetz, gurú del liderazgo de la Escuela de Gobierno John F. Kennedy de la Universidad de Harvard y quien desde hace años sigue el acontecer colombiano, incita a las sociedades a reinventarse a través de “avanzar con una mentalidad diferenciadora y estratégica, pensando siempre en soluciones”. De igual manera, “los líderes deben involucrarse más con la sociedad, aprender a diagnosticar y a educar a la gente, que la gente vaya más allá de sus fronteras y trascienda lo convencional”.Cuando la sociedad pierde líderes solo nos queda poner al frente sus ejemplos de buen obrar que inspiraron y continuarán haciéndolo a muchas personas desde sus singulares desempeños en la actividad pública y privada. En forma prematura e intempestiva nos dejaron dos líderes que encarnaron bien lo que significa navegar por aguas procelosas y producir cambios y resultados.Dos grandes seres humanos que actuaron discretamente pero dejaron grandes obras: Consuelo González Pardo, líder del sector de la salud, y Ricardo Duarte Duarte, funcionario, consultor, líder gremial y empresarial.Consuelo González fue una mujer con un intenso motor vital que le alcanzó para tener el liderazgo de su familia ante las dificultades y pérdidas materiales, y ser impulsora del clúster de la salud en nuestro país. Estudiosa, tozuda, tenía la capacidad de llegar al fondo de los problemas con una visión de conjunto y rapidez de análisis. Pero quizás lo que más la caracterizó fue su condición de mujer de acción en un país donde a veces nos perdemos en la bruma de las disquisiciones, las hipótesis y los mitos.Sabía escuchar para identificar el problema pero pronto proponía una solución, convocaba de inmediato, sometía al equipo lo que creía mejor para resolverlo y una vez convencida no cejaba hasta superar el asunto en cuestión.Así propició el clúster de la salud en la Cámara de Comercio de Bogotá y en la ANDI, introdujo innovaciones que implicaron grandes avances en la terapéutica y en el diagnóstico de las enfermedades a su paso por el Hospital San José, las Clínicas La Colina y el Country, en Bogotá, y Portoazul, en Barranquilla. Ricardo Duarte vibraba con los asuntos del desarrollo económico y empresarial, contagiando con su entusiasmo a personas de diversos sectores para llevar a cabo las soluciones que en este campo requiere el país, a través de estimular nuevos emprendimientos productivos y transformar su base industrial. Contribuyó a generar políticas públicas para mejorar la competitividad empresarial, la innovación, la promoción de inversión extranjera, y la implementación del ambiente regulatorio y legal para empresas en el país. Recientemente dejó su impronta en el diseño de acciones para la internacionalización tan necesaria de nuestro sector productivo y el fortalecimiento de empresas con vocación exportadora. Dos profesionales de mucha acción y de un altísimo nivel de efectividad en sus ejecutorias, que los llevaba a tomar decisiones frente a las dificultades y retos: sabían qué era lo que se tenía qué hacer, cómo hacerlo y dónde hacerlo, reflejando un gran sentido de la oportunidad.Comparto estas características de la vida de Consuelo González y de Ricardo Duarte porque son ejemplos de comportamientos que constituyen estímulos, bases sólidas y francas, para construir una sociedad distinta, para ser más humanos y más capaces. Como lo dice Ronald Heifetz, para despertar ese liderazgo colectivo sin el cual no nos será posible ser mejores.Gracias Consuelo y Ricardo, por ser ejemplos de esas cualidades que sin duda sembraron bienestar por donde pasaron.

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