Fortalecer el tejido empresarial

Fortalecer el tejido empresarial

Marzo 15, 2014 - 12:00 a.m. Por: Julián Domínguez Rivera

La firma de Tratados de Libre Comercio con economías más sofisticadas y de alto grado de desarrollo, como Estados Unidos, Canadá, la Unión Europea y Corea del Sur, y recientemente con la Alianza del Pacífico, así como la labor que se adelanta para ingresar a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (Ocde), imponen el reto para los empresarios colombianos de transformarse para resultar ganadores en este nuevo entorno comercial. Reconociendo, como lo dice Michael Porter, que las regiones son la unidad de desarrollo y que deben ofrecer un entorno favorable para la actividad empresarial, el país ha avanzado en políticas que buscan impulsar proyectos transversales que las fortalezcan, a través de mecanismos como la Ley de Regalías que asigna estos recursos de manera más equitativa en los 32 departamentos; el Sistema Nacional de Competitividad e Innovación con las Comisiones Regionales de Competitividad; las Redes de Emprendimiento; las Alianzas para la Innovación; y el Programa de Fortalecimiento del Tejido Empresarial, que lidera Ecopetrol en varias regiones del país en alianza con la Red de Cámaras de Comercio, y que transfiere metodologías, soluciones y negocios a las mipymes locales.Este programa profundiza también en el conocimiento sobre el estado y la operación de las empresas en cada región, genera confianza en los empresarios y a su vez los apremia a tomar medidas al interior de sus organizaciones para mejorar sus prácticas con miras a ser más productivos y poner a la innovación en el centro de su agenda, mejorar sus procesos administrativos, lanzar nuevos productos y servicios, atender nuevos nichos de mercado y llevar a cabo procesos de reinvención si es necesario. Y es que el desarrollo de estos tejidos empresariales y a partir de ellos articulaciones mucho más sofisticadas como los clúster, que son aglomeraciones territoriales de empresas o industrias interconectadas que generan ventajas comparativas, es un reto inaplazable en nuestro país para fortalecer nichos manufactureros de servicios con alto valor agregado, que al hacernos más competitivos se conviertan en altos generadores de empleo y de crecimiento económico. Para ello, es fundamental ‘bajar’ a las regiones las condiciones para fortalecer a los empresarios a través de mecanismos de identificación como parte de un proceso productivo, así pensar en grande, acceder a la innovación y crecer, todo con base en un modelo claro de desarrollo, en el que todos los sectores del país coincidan, porque no es conveniente que mientras Colombia busca modernizarse y aprovechar las ventajas de un mercado de 1.400 millones de consumidores, algunos apuesten a sostenerse de manera permanente a través de subsidios y de negar la competencia. Si Colombia se ha abierto a los tratados de libre comercio con sus múltiples oportunidades, la transformación productiva y el fortalecimiento de las empresas colombianas son labores impostergables en lo que será definitivo desarrollar acciones articuladas que generen capacidades para competir en una economía que no tiene fronteras, que nos exige modernizarnos y asumir sin más dilaciones los retos que entraña.

VER COMENTARIOS
Columnistas