Formalizar el empleo

Formalizar el empleo

Septiembre 29, 2012 - 12:00 a.m. Por: Julián Domínguez Rivera

Para que la palabra competitividad no parezca un concepto abstracto o un lugar común, es bueno decir que su fin último es mejorar la calidad de vida de la gente. Partiendo de esto, la competitividad busca que seamos mejores en una serie de indicadores, como infraestructura, educación, innovación e instituciones, entre otros, para que siendo mejores se genere mayor confianza en nuestro país, se reciba mayor inversión, las empresas cuenten con un entorno óptimo para sus actividades, generen mayor empleo y, como consecuencia de esto, aumente el bienestar de las familias. De manera directa, una de las mejores formas de aumentar la equidad y el bienestar de los colombianos es a través de la generación de mayores fuentes de empleo formal y estable. En este marco, es afortunado que el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, haya anunciado que uno de los propósitos de la Reforma Tributaria que prepara el Gobierno sea estimular el empleo formal, que se calcula abarca el 50% del mercado laboral. Si bien, ha revivido una vieja discusión en nuestro país sobre si es conveniente o no eliminar los parafiscales.Más allá de esta controversia, es importante señalar que, como lo afirma Michael Porter, la competitividad nace de la empresa. Y que lo mismo pasa con el empleo formal, razón por la cual el país viene trabajando en programas y normas específicas para propiciar la formalización empresarial como las Brigadas para la Formalización, las Rutas Empresariales y la Ley de Formalización y Primer Empleo, que hasta el momento ha beneficiado a 373.302 empresas.Las empresas son informales no solo por su inobservancia a lo ordenado en la ley sino porque sus estructuras son frágiles y vulnerables ante los cambios del entorno y las exigencias del mercado. Sabemos que el solo cumplimiento de obligaciones legales no garantiza los mercados ni la sostenibilidad de las empresas, por ello se trabaja en promover la implementación de buenas prácticas de gestión en las empresas que se formalizan o están en el camino de hacerlo.La formalización empresarial permite que la empresa sea visible para el Estado, para ser beneficiaria de políticas que propenden por la mejora de los negocios, el acceso a líneas de crédito especiales, apoyo técnico, capacitación, estudios de mercado, así como a la institucionalidad que facilita mantener redes densas de negocios.Formalizar la economía es indispensable para atraer inversión, mejorar la competitividad y la calidad de vida de los ciudadanos. Para ello, se requiere un compromiso colectivo por la legalidad, que muchas veces ocurre por falta de información del empresario informal al no conocer los beneficios y el apoyo que entidades públicas y privadas le ofrecen para facilitarle que sea formal y para fortalecer su negocio.La formalización empresarial y laboral no es solo tarea del sector público: privados, academia, y sociedad en general tienen un serio compromiso en reducir los niveles de informalidad en la economía, mejorar la sostenibilidad de las empresas e impulsar el empleo formal, y así lograr que la mitad de la fuerza laboral del país cuente con condiciones dignas y un entorno adecuado. Un buen propósito de región es construir un mercado de trabajo que demande trabajadores cualificados y bien preparados, y ofrezca contratos laborales formales, protección social, respeto al ser humano, mejores salarios y mayor estabilidad laboral.

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