Escasez y regalías

Escasez y regalías

Agosto 20, 2011 - 12:00 a.m. Por: Julián Domínguez Rivera

El Valle y su capital Cali padecen una situación crónica de déficit fiscal, que ha limitado la inversión en capital social, en educación y en infraestructura, necesarias para la competitividad de la región. Sus ingresos tienen una alta dependencia de la Nación: transferencias para educación, salud y saneamiento básico, Fondos Nacionales para Agua y Vivienda de Interés Social y subsidios como los de Familias en Acción.Reciben también recursos por dos grandes rubros que deben ser materia de especial vigilancia y atención: el proveniente de las transferencias para el MÍO donde la Nación aporta el 70% del proyecto; y el Fondo de Capitalización de Emcali. Amén de recursos extraordinarios para el Palacio de Justicia, el ‘Búnker’ de la Fiscalía y vivienda social (de las ‘caletas’ del narcotráfico).Ante este panorama fiscal, se convierte en cuestión de vida o muerte lograr recursos de los Fondos de Regalías que son un porcentaje de la bonanza minero- energética, estimada para el periodo 2012-2020 en $94,8 billones corrientes y que en lugar de concentrarse en pocas regiones se destinarán a todo el país. Para participar en estos recursos se requiere formular proyectos de alto impacto para la competitividad, en temas como ciencia, tecnología e innovación, e infraestructura. Proyectos que gozarán de mayor simpatía si se formulan, por ejemplo, por una región y no exclusivamente por un municipio o un departamento. Incluso, en temas de ciencia y tecnología podrían agruparse municipios y departamentos que no hagan parte de una región. La asignación de estos proyectos será decidida en principio por los gobernadores, alcaldes y representantes del Gobierno Nacional, en algunos casos con participación de universidades públicas y privadas.Dado que la asignación de estos recursos no será automática, sino en función directa de la capacidad de gestión y de formulación de los proyectos, es preciso tener en cuenta estos factores: 1) la voluntad política de integrarse en región, lo cual han logrado los actuales gobernadores con su interés de conformar la Región Pacífica. Será necesario garantizar que los nuevos mandatarios que se elegirán en octubre mantengan la misma decisión. 2) Atender los Planes Regionales de Competitividad, que ya han priorizado las vocaciones productivas, las vocaciones potenciales y las necesidades para la cumplida ejecución de unas y otras. 3) Fortalecer la capacidad de formular proyectos en el plano regional, lo cual implicará no sólo la identificación de iniciativas de alto impacto, sino también la capacidad de hacerlo con sólidos cálculos financieros. Y 4) garantizar un modelo de contratación de alto nivel, que esté blindado frente a grupos de presión y la corrupción.En síntesis, en un escenario fiscal carente de recursos propios por estar comprometidos con el alto endeudamiento de los departamentos y municipios, deben aprovecharse al máximo las transferencias, los subsidios, las partidas extraordinarias que se obtuvieron en el pasado y ahora las regalías, todo lo cual requerirá alta capacidad de gestión, unidad de propósitos y destrezas técnicas para formular adecuadamente los proyectos que requiere la región para ser más competitiva y así mejorar, por ejemplo, la tasa de desempleo que nos agobia y las condiciones de convivencia y de seguridad, tan ausentes en nuestro Valle.

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