Cresta de la ola

Mayo 28, 2011 - 12:00 a.m. Por: Julián Domínguez Rivera

Son grandes los retos que tiene hoy la región colombiana: un nuevo Gobierno Nacional; un nuevo Plan de Desarrollo; un nuevo sistema de distribución de las regalías; nuevos gobiernos departamentales y municipales, y correspondientes concejos y asambleas; una agenda internacional compuesta por temas de la mayor importancia, como el cambio climático, la lucha contra la pobreza, la superación de la desigualdad de la mujer, el uso del recurso energético, el papel de China y Asia como un nuevo bloque que lidera las tendencias económicas globales. En fin, una nueva agenda para cabalgar en la cresta de la ola como el mejor de los surfistas.¿En qué situación estamos en el Valle del Cauca? ¿Cómo pretendemos afrontar estos desafíos formidables desde nuestra región? ¿Dónde están los líderes y los planes de largo plazo para acometer los desafíos?Sin duda, tenemos inmensas fortalezas: la universidad cada vez más consciente de su papel, luchando por la pertinencia y la calidad, unos empresarios de clase mundial compitiendo en un ambiente de mercado cada vez más libre y menos protegido, y unas organizaciones sociales buscando actuar en el combate contra la desigualdad y la pobreza.Este mosaico de factores positivos tendrá que organizarse para la coyuntura política que se avecina, puesto que todos los retos que he enumerado pasan por una agenda pública de región, entendiendo lo público en el sentido que le ha dado nuestro apreciado y más deseado sobreviviente, Francisco Piedrahíta, como el lugar donde todos confluimos, para distinguirlo de lo eminentemente oficial, que tiene que ver con la gestión de lo público.En esa arena de lo público será indispensable determinar cómo va a estructurarse la región para insertarse en la agenda colombiana del Pacífico. Es necesario definir qué oferta de servicios querrá brindar a sus ciudadanos en muchos aspectos y materias: en educación, su pertinencia y calidad. En seguridad, tan vapuleada por crímenes infames de inocentes. En movilidad urbana, si vamos a conformarnos con un sistema de transporte a medias o un verdadero sistema integrado de transporte. En salubridad, cuál es la calidad del agua que pretendemos beber, su procesamiento, conducción y almacenamiento. En materia de energéticos, en una región que cuenta con exiguas fuentes de energía. En espacio público, si debe ser la ciudad del concreto o del parque, la ciclorruta y el escenario deportivo. Qué tipo de aire quiere respirar. Cómo debe satisfacerse el déficit de vivienda y qué calidad debe tener… Y todo esto pasa por un buen alcalde para Cali y los demás municipios del Valle, y un buen gobernador para la región.Una buena noticia es el incremento del nivel de inscripciones de los ciudadanos para las elecciones de octubre. Lo que sigue es lograr movilizar a los votantes para que examinen a los candidatos en los asuntos a los que he hecho referencia y muchos otros, para que entiendan que en la ciudad y en la región no podemos darnos el lujo de elegir mal.Qué reto tan grande para unos candidatos que vemos caminar las calles buscando reconocimiento para hacerse factibles ante la opinión, pero de quienes aún esperamos sus planteamientos de fondo para que el Valle dignifique y reivindique su lugar en Colombia y el mundo.

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