Jafet

Jafet

Agosto 09, 2016 - 12:00 a.m. Por: Jotamario Arbeláez

Recibo en mi correo el siguiente amable mensaje: “No sé si te acuerdes de mí. Soy Jafet Morales Urrego, tu lector cautivo y aquella persona que, siendo periodista de opinión en el Diario El Crisol, apoyaba al Director Plácido Soler (Sólido Placer) para mantener la vigencia semanal de Esquirla que nuestro común Alfredo Sánchez dirigía y sostenía la idea revolucionaria nadaísta tuya y de mi paisano Gonzalo Arango, quien fuera mi compañero de bachillerato del Liceo Antioqueño. Pues bien: ¿será que con estas pistas si llegues a acordarte de mí? Más aún, me siento orgulloso de haber sido socio fundador de la Universidad Santiago de Cali, y a mis 91 años soy consejero vitalicio y, por añadidura, voy a recibir un título de Honoris Causa en Maestría en Derecho el próximo 14 de Octubre. La intención de este recorderis es la de que armes en tu agenda una visita al Cali de tu alma. Al recibir el título honorífico que a ti también te otorgó la Santiago quiero recordarte la oferta que nos hiciste de escribir sobre nuestra universidad algo semejante al célebre poema Santa Librada College. Así, esperamos que cumplas mi querido y admirado Jotamario. Un abrazo fraternal de Jafet Morales Urrego.”Quién va a olvidarse de un hombre que se llama Jafet, tal vez el segundo desde el tercer hijo de Noé, pasajero del arca, y cuyo nombre significa: “Dios le da espacio amplio”. Según el horóscopo que encuentro por azar, y que no puede ser más atinado: “Es locuaz, sociable y tiene la capacidad de relacionarse con gente de diferentes ámbitos. En sus tareas es organizado y práctico, y no se detiene hasta conseguir su objetivo. Es honesto y confiable, cariñoso y atento con su pareja, necesita a su lado una persona de pensamientos profundos y sentimientos nobles.” Esos éramos nosotros en el periódico, Alfredo Sánchez, Diego León Giraldo, Lupo León Arboleda y yo, y estoy hablando a partir de 1959. Cómo olvidar los tiempos aquellos de Esquirla, nuestro suplemento de vanguardia, que “viene envuelto en El Crisol”, según el eslogan. Doña Elvia era la directora, quien se reía de nuestra chuzografía que dañaba las máquinas, Aníbal el jefe de redacción, Arbeláez el encargado del linotipo, Junior el ilustrador. Plácido tenía su curul de buen liberal. Nos toleraban la publicación de textos escritos con trinitrotolueno, del Marqués de Sade al Nadaísta de Cartago, de Lautréamont a Armando Romero. Jafet entretanto se encargaba de la página internacional y mi admiración por él creció cuando hizo un título espectacularmente poético sobre una escaramuza subdesarrollada: “En África el Ruanda-Urundi / se encara con su destino.” Ya no recuerdo muy bien cómo era ese conflicto de independencia, pero resultaron dos octosílabos perfectos. Era Jafet el prototipo del caballero, cuando ya comenzaban a desaparecer, y lo sigue siendo. Fue el primero en la mesa en el Jorge Isaacs, cuando la Santiago nos doctoró publicistas a Hernán Nicholls, al compañero libraduno y reconocido escritor Leonardo Peña y a este suscrito. Recuerdo que la farra de celebración fue de tal envergadura que nos fuimos llegando a las casas cada uno con el diploma del otro. Ahora el honoris causa será Jafet, a sus 91, como un reconocimiento más a su estirpe humanística, pues es abogado de la Universidad de Antioquia desde finales de los 50. Habrá que ver de acompañar a tan dilecto amigo para esa fecha, si Dios nos da vida y pasajes, porque de asistencia y camas dispongo.Respecto del poema prometido, Santiago de Cali University, a la manera del Santa Librada College y del San Nicolás School, le sigo dando vueltas en el magín. Aunque nunca pisé sus salones, me paseaba por sus corredores con la esperanza de ver pasar a la hermosa morena sirio-libanesa Nazly Lozano, que de señorita Chocó pasó a Viceministra de Justicia. Mis compañeros de bachillerato y estudiantes de la Santiago Armando Holguín y Alfredo Rey, pueden dar fe de mi traga maluca por esas lindas calendas.

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