Gonzalo Arango sigue cumpliendo

Enero 19, 2016 - 12:00 a.m. Por: Jotamario Arbeláez

Los 3 últimos 18 de enero de esta centuria del Señor están marcados por la celebración universal del cumpleaños de un muerto por accidente de hace 40, quien de no haberse dado contra el mundo de frente estaría cumpliendo 85, lo que tiene categoría de prodigio sin antecedentes. Se trata de Gonzalo Arango, el profeta del Nadaísmo, ese movimiento contestatario fundado en 1958, del que medio mundo se asustaba y por el que nadie del otro medio apostaba un chimbo, que a su vez está cumpliendo 58 años con todos sus tripulantes intactos, comenzando por los que descendieron del barco que en este caso no era más que una tabla de salvación. Ya se fueron a hacerle compañía al comandante de la aventura que se está prolongando más de la cuenta -porque como lo afirman ellos mismos nunca surgió un movimiento más verraco que los reemplace-, Amílcar Osorio, Alberto Escobar, Darío Lemos, Humberto Navarro, Jaime Espinel, Guillermo Trujillo, Alfredo Sánchez, Diego León Giraldo, Augusto Hoyos. Quedan en tierra firme, con el amanuense presente, Jaime Jaramillo Escobar, Elmo Valencia, Eduardo Escobar, Pablus Gallinazo, Pedro Alcántara, Armando Romero, Jan Arb, Álvaro Medina, Rafael Vega Jácome, Dukardo Hinestroza, Patricia Ariza, Dina Merlini, más los cientos de seguidores jóvenes reunidos alrededor de las redes del Internet. La celebración partió del cerebro privilegiado de un habitante de Manhattan, Michael Smith -hijo de Rosa Girasol, amantísima del altísimo poeta-, quien heredó los cofres con sus tesoros literarios, originales, cartas, audios, videos, con los cuales elabora documentales audiovisuales que se proyectan en los sitios de culto, catacumbas contemporáneas, por lo general bares repletos de muchachada. Este 2016 las celebraciones se están llevando a cabo en ciudad de México, Barcelona, Caracas, Cali, Medellín, Pereira, Bucaramanga, Manizales y Bogotá. Y en ciudades pequeñas como San Gil, Barichara, Anserma y Belén de Umbría. Los días 15 y 16 se llevaron a cabo ceremonias poéticas en la capital de Santander, San Gil y Barichara, con la activa presencia de Pablus Gallinazo y su guitarra y el ya no tan seductor Jotamario, de la bella y aguerrida poeta Angye Gaona quien tuvo el gesto más nadaísta del homenaje al alzarse las polleras en honor del refinado finado, del grupo de poetas todoístas comandados por los jóvenes Manuel Moreno, Ricardo Chavarriaga, Diego Acela y Jazmín Pérez. También participaron pintores alrededor de la galería El Solar y de la casa-taller de Javier Pinto. Gestores de la gesta santandereana fueron Alfredo Ortiz, el galerista bogotano director de Espacio Compartido Jaime Ruiz Montes, el escritor Joaquín Bretón y su esposa Janeth, la activista cultural Pancha Villa, los espléndidos anfitriones Raul y Chela, y Boris el conductor elegido desde su sedán de ruedas. Especial presencia tuvieron los integrantes, más de 20, del taller de poesía de Curití, que giran en torno de la memoria de su coetáneo Ismael Enrique Arciniegas. El profeta, ahora desde su sitial de privilegio en la nada pura, debió contemplar complacido cómo no se desintegra y más bien crece ese grupo que él conformara insurgente y que poco a poco va retornando a la más alta espiritualidad, o por lo menos a la búsqueda de la paz, como se hizo evidente a través de la difusión profusa del último manifiesto colectivo A la mierda con la guerra, que quedó en manos de cada uno de los asistentes. Con la advertencia de que quién iba a creer que un día el país iba a deberle la paz a un nadaísta (Humberto de la Calle), y como alguien apuntara con mucho tino, tal vez en reciprocidad por sus acertados manejos, acceda en breve la presidencia de la república. El nadaísmo siempre vivió de sorpresas, y ahora los más sorprendidos van a ser ellos.

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