El Día del...

El Día del...

Agosto 13, 2013 - 12:00 a.m. Por: Jotamario Arbeláez

Entiendo que no se debe agredir a nadie, y menos ahora que las Farc han prometido no volver a hacerlo, ni de obra ni de palabra, una vez se les concedan sus tres deseos. Sólo tienen licencia para hacerlo los políticos en campaña dispuestos a pelarse los cueros. Y los ofendidos poetas. Por eso no me aguanto las ganas de retransmitir el mensaje que me envía desde Alemania el amigo español don Ricardo Bada, y que circula ampliamente por la telaraña virtual. Divulga que la revista Barcelona propuso hace 3 años que todos los 2 de agosto se celebrara en Argentina “El Día del H… de P…”, en referencia a la fecha de cumpleaños de Rafael Videla, recientemente fallecido en prisión, funesto exdictador por entonces sometido a juicio por crímenes de lesa humanidad. Entre muchos prospectos, este resultó el emblemático. Nadie duda del señorío de Ricardo Bada, incluso en el mensaje se aclara que proviene de León Gil, quien propone que algo similar se haga en Colombia, donde hay candidato de excepción. Pero a temas más amables pasemos, sin salirnos del hilo. Hace un mes largo -y de esto apenas si dieron cuenta los medios, con gran despliegue en NTC-, durante el Festival Mundial Noches de Poesía celebrado en Curtea de Arges, Rumanía, que convoca poetas del mundo entero, la colombiana Luz Mary Giraldo, hostigada durante más de 15 años por la Justicia y por un instigador perverso, por haber presuntamente copiado unos párrafos críticos a una de sus discípulas en una conferencia sobre un poeta en el que ella es experta, por lo que pensaban quitarle la casa y encarcelar por dos años, recibió el honroso Gran Premio Internacional de Poesía “por su obra poética y trayectoria intelectual”. Quienes siempre admiramos y defendimos la prestancia de la injustamente acribillada escritora, nos sentimos honrados con esta presea que significa una reparación universal a la tortura sufrida por tantos años, nada menos que desde el país que, con Irlanda, ha dado los escritores más significativos de los últimos tiempos. Baste con citar a Ionesco, Tzara, Mircea Eliade, Eminescu, Vintila Horia, Elie Wiesel y Emile Cioran. Garrotazo en la nuca al seudo escritor y sesudo verdugo que se ha pasado años elevando memoriales para clavarla. El poeta de origen caucano residente en Cali, Horacio Benavidez, de quien en Caracas preparó su antología el poeta Hernández d’Jesús y la publicó Monte Ávila, acaba de merecer el Premio Nacional de Poesía Mincultura 2013 con La serena hierba, mereciendo amplio despliegue en NTC. Eso bastó para que nuestro innombrable zoilo de marras, enfermo no solo mental y que esparce los virus de su vileza en párrafos contra todo lo que se mueva hacia el éxito, la emprendiera contra el tímido ganador del trofeo, por indígena, y contra la ministra de Cultura haciendo por su complexión física, y contra los tres jurados, Piedad Bonnett, Ramón Cote y Rómulo Bustos. Se ha denunciado que su rabia obedece a que concursó con el mediocre opúsculo De los goces del puerco, que no sólo no quedó entre los finalistas sino en el penúltimo puesto. Luego de haber vilipendiado en vida a María Mercedes Carranza, de quien asevera que su muerte no fue aclarada plenamente, como si se tratara de un crimen pasional o político, la tomó contra la Bonnett, a quien ultrajó burlándose del doloroso suicidio de su hijo, y contra Cote Baraibar con chismes indecibles. Creyó que por haber cubierto de zalemas a Bustos iba a tener chico, pero en esta oportunidad también lo perdió. Si implantamos el modelo argentino (en lo que estamos trabajando), y conseguimos la fecha de nacimiento de este milagroso engendro de Buga, tendremos un candidato de lujo para El Día del H. de P. Pero sería una distinción que tampoco podría obtener. Porque cualquier jurado donde no figurara Antonio Caballero, Fernando Vallejo o Eduardo Escobar, lo declararía fuera de concurso.

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