Reformas y comicios

Reformas y comicios

Noviembre 14, 2011 - 12:00 a.m. Por: José Félix Escobar

La opinión pública mundial viene siguiendo con expectativa el desarrollo de la crisis en la Unión Europea, lío que en la semana pasada se cobró una nueva víctima: nada menos que el primer ministro italiano Silvio Berlusconi. Tres lustros de la vida de Italia han estado permeados por la figura de este magnate. A Berlusconi, inteligente como pocos, cínico como el que más, pudoroso como el que menos, se le agotó finalmente la veta de su credibilidad.El líder europeo Herman Van Rompuy acaba de sentenciar, al estilo Twitter: “Lo que Italia necesita son reformas, no comicios”. Conociendo las extraordinarias habilidades de Berlusconi, los dirigentes comunitarios le advirtieron que no fuera a salir en esta ocasión con la convocatoria a un referendo, un voto de confianza en el parlamento, o cualquier truco electoral parecido. La debilidad del euro no da tiempo para juegos.Está en el recuerdo de todos la increíble decisión del ex primer ministro griego Yorgos Papandréu, quien después de haber logrado el dificilísimo apoyo del resto de Europa al plan de rescate de su país, retornó a Atenas a convocar un referendo. Papandréu pensó —como líder político-electoral— que el apoyo de sus ciudadanos en los comicios le daría a su figura pública una nueva bocanada de oxígeno.“Todas las elecciones son locales”, dijo alguna vez Richard Nixon. Pero los compromisos multinacionales —como la Unión Europea— trascienden lo efímero, abarcan multitudes de intereses, comprometen la suerte de tantos millones de vidas humanas que ya para las grandes decisiones empieza a ser improcedente la mecánica puramente electoral.La relación entre políticos y tecnócratas está cuestionada. Por lo que se está viendo en Grecia y en Italia, los políticos están siendo reemplazados por tecnócratas. A estos individuos —rebosantes de grados académicos— se les rodea ahora de una aureola de infalibilidad que no tuvieron mientras se generaba la actual crisis.¿Por qué Papademos, el nuevo primer ministro griego, guardó un cómodo silencio en su despacho del Banco Central Europeo o en su cátedra de Harvard mientras Grecia se hundía en un remolino de deuda pública? ¿Y Mario Monti —quien parece que sucederá a Berlusconi— sí criticó efectivamente alguna vez el lento derrapaje de Italia hacia la cuneta del endeudamiento irreversible?Lo que aparece en las quejas de todas partes contra los sistemas políticos occidentales, es este ir y venir de políticos y tecnócratas. Unos crean las crisis mientras los otros callan; y unos apagan los fuegos mientras los otros se esfuman. Los auténticos políticos de éxito, como los brasileños Cardoso y Lula da Silva, son claros en la reivindicación de los líderes que no temen buscar la legitimidad democrática que surge de las elecciones, pero que no vacilan en introducir las reformas que a cada paso necesitan las sociedades modernas.* * * *Nos gusta el gobierno Santos. Por eso nos inquietan las dos grandes reculadas (tabla de fletes y reforma educativa) que en el sólo transcurso de 2011 han sido causadas por el mal manejo de la coyuntura.

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