¿Qué esperan?

Septiembre 03, 2012 - 12:00 a.m. Por: José Félix Escobar

Es sabido que los humanos experimentamos fuertes reacciones al cambio. Basta mirar los palos de ciego que parecen estar dando los miembros del Partido Republicano en Estados Unidos, por negarse a reconocer que el país de sus abuelos varió definitivamente. Hoy son menos los niños que nacen en hogares blancos que los que nacen en el seno de hogares no blancos. La sociedad blanca, anglosajona y protestante que -sin ninguna duda- construyó ese gran país, ha visto emerger millones de personas que no concuerdan con alguna o con ninguna de esas características. ¿Cuándo se había visto que los dos candidatos a vicepresidente fueran católicos? ¿Cuándo había sido electo presidente el hijo de un africano y de una americana de origen irlandés? Antes que seguir dando patéticos espectáculos como el monólogo de Clint Eastwood en la Convención de Tampa, argumentando con una silla vacía, los republicanos deben entender que su sociedad cambió. ¿Qué esperan?Los políticos españoles se imaginaron una sociedad utópica, en la cual todas las responsabilidades que tradicionalmente han recaído sobre los individuos, fueron rigurosamente tercerizadas. A ese diseño social lo denominaron “estado de bienestar” y consistió, básicamente, en que el bienestar y la holganza fueron para los individuos, mientras que las cargas y obligaciones quedaron bajo la responsabilidad del Estado.A la autoridad común se le endilgaron la gratuidad de la educación, el regalo por el nacimiento de cada bebé, las guarderías para los niños, los hogares para los ancianos, la salud gratuita, las ayudas a los desempleados, las generosas pensiones, los subsidios aquí y allá, mientras los españoles conservaban jornadas relajadas, se lanzaban a recorrer el mundo como felices turistas o, simplemente, se echaban todo el mes de agosto en las playas. Pero los fondos de cohesión de la Unión Europea se agotaron y para sostener esa disneylandia tuvieron que acudir al endeudamiento masivo hasta que este se frenó. ¿Cuándo comprenderán los españoles que el pan hay que ganarlo con sudor y conservarlo con prudencia? ¿Qué esperan?Se extiende por Latinoamérica el fantasma de la censura de prensa. Los líderes autoritarios sólo esperan opiniones que hagan eco a sus excesos. Hugo Chávez tiene prácticamente silenciada a la oposición. El saltarín Correa oscila entre atropellar a los periodistas y robar cámaras en el caso Assange. La señora Fernández continúa apretando a quienes en Argentina revelan las reales magnitudes de la inflación. ¿Dónde están las voces críticas de las grandes democracias? ¿Qué esperan?Como bien lo ha explicado el alcalde Guerrero, el proyecto MÍO es integral y debe convertirse en la única oferta de transporte masivo de la ciudad. Por cierto, qué esplendoroso fue transitar por la ciudad el pasado jueves, con el MÍO atendiendo gratis a todos sus usuarios y con los vehículos particulares sin la odiosa traba del pico y placa. Nuestros transportadores urbanos llevan una década participando del proyecto MÍO, pero parece que no han comprendido a cabalidad sus obligaciones. ¿Qué esperan?

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