Nos deja el tren

Enero 24, 2011 - 12:00 a.m. Por: José Félix Escobar

Detrás del triste espectáculo de la inundación de los campos y pueblos de la costa, hay una noticia que vale la pena resaltar: la región caribe funciona. No fueron citados los gobernadores, varios alcaldes y muchos gremios de la costa atlántica al Palacio de Nariño; fue el propio presidente Santos quien se desplazó a la reunión que se organizó en Cartagena para tratar el grave problema de las inundaciones. Una región que abarca 7 departamentos y que contiene la quinta parte de la población del país, es imposible de soslayar cuando decide andar unida. La reunión de Cartagena, a principio de este año, fue cuidadosamente preparada por un sólido equipo de dirigentes, hasta el punto de que la propuesta hecha a Santos provocó de inmediato expresiones de admiración por parte del Presidente.Hemos dicho que los electores deben analizar dos factores básicos antes de dar su voto: los méritos y la prestancia de los candidatos. El departamento del Atlántico, líder indiscutido de la región, ha contado con la fortuna de haber elegido en los últimos tiempos a dos excelentes gobernadores, Carlos Rodado Noriega y Eduardo Verano de la Rosa. Al ser elegidos, sus hojas de vida mostraban desempeños de alta calidad en cargos de mucha responsabilidad. Y su prestancia personal aseguraba que en cualquier parte se les abrirían las puertas.La región caribe analiza las ideas, las fundamenta con gran imaginación y las convierte en propuestas de gobierno. El año pasado, recién posesionado Santos, los gobernadores de la costa le presentaron un elaborado proyecto de ordenamiento territorial para el estudio del Gobierno Central. La propuesta de atención del desastre invernal presentada en Cartagena contiene medidas tan interesantes como la de regionalizar recursos de la sobretasa a los combustibles captados en ciudades de más de 200.000 habitantes.En el suroccidente colombiano nos estamos quedando atrás en estas materias. Me constan las preocupaciones del senador Germán Villegas sobre el tema regional, pero no sé si el resto de los parlamentarios de esta zona del país marchen por el mismo camino. De ahora en adelante hay que hablar en tono de región, bien sea grande o pequeña. Cali, por ejemplo, se ha rezagado porque la hemos convertido en una ciudad dormitorio: aquí viven los trabajadores, pero las grandes empresas donde ellos laboran tienen asiento en Yumbo, Palmira, Jamundí o Candelaria. Se impone la conformación del área metropolitana para que los cuantiosos impuestos que pagan las empresas contribuyan en justicia con las arcas de Cali, el foco del cual a la larga todo depende.Los costeños han propuesto un gran tren que una a su región. A nosotros, por el contrario, nos está dejando el tren.***Querida Nieves: el sistema de concesión asegura que el grueso del producto de los peajes tenga que invertirse en las carreteras. En cambio los impuestos que se pagan a los municipios entran en una caja común; quienes la manejan prefieren mantener un salsódromo anual antes que asegurar que todos los días del año se pueda transitar por vías al menos decentes.

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