No tan inglés, please

No tan inglés, please

Mayo 13, 2013 - 12:00 a.m. Por: José Félix Escobar

Algo raro comenzó a notarse cuando el equipo negociador del gobierno en las conversaciones de paz de La Habana fue presentado por el propio presidente. Todos muy elegantes, de corbata y con gruesos trajes de paño; muy ingleses, por cierto. El descuadre radica en que las dos terceras partes de la población de este vasto país (incluidas las zonas donde ocurre el conflicto armado) vive en climas que van del templado al francamente cálido, cuyos usos y costumbres se parecen muy poco a las de Inglaterra. A este gobierno hay que pedirle, con respeto por supuesto, que no sea tan inglés. Desde luego que en los despachos capitalinos el conflicto marítimo con Nicaragua sirvió de pretexto para que los doctos y eruditos sacaran mapas, convenciones y tratados, se sumergieran en su análisis y alegaran, urbi et orbi, que nosotros teníamos la razón. A muy pocos se les ocurrió irse a San Andrés y palpar el sentimiento de los pescadores: si antes del fallo de La Haya su colombianismo era apenas normal, después del fallo trinan y despotrican contra el gobierno que, según ellos, les quitó el usufructo de su mar. Al manejo de ese problema le sobró “britanismo” y le faltó mucho, mucho ‘trópico’.Uno entiende que lidiar el monstruo del chavismo no es tarea fácil. Y una cosa es hacerlo en prensa, radio y televisión, y otra administrar ese lío desde posiciones con responsabilidad oficial. Desde los medios se puede dar rienda suelta a las reservas que esa oprobiosa dictadura genera en todos los espíritus democráticos. Pero a los segundos les toca salvaguardar los altos intereses de la patria.El único favor que desde la Colombia tropical (que es ampliamente mayoritaria) podemos pedirle a este gobierno es que le meta algo de vida a sus comentarios, para que nuestra tan británica canciller por lo menos dé a entender que hay muchísimos colombianos que consideran que Maduro, Cabello y sus secuaces, son unos pandilleros y no unos líderes que merezcan respeto. Si este gobierno no hubiera sido tan inglés, la cumbre de Unasur en Lima no se hubiera apresurado a echarle a Maduro un balón de oxígeno; oxígeno que permitió que al diputado Borges y a la diputada Machado les arruinaran el rostro en pleno parlamento venezolano.Por ser tan inglés, este gobierno se quedó muy corto en la defensa del expresidente Uribe. Por encima de las diferencias políticas, tildar de asesino a Uribe es ofender al país que lo eligió dos veces como su presidente. Si nuestra tan británica canciller pusiera algo de emoción en sus comentarios, transmitiría con acierto el sentimiento de los muchos colombianos que rechazan los insultos de Maduro a Uribe. No un inglés, sino el francés Bernard–Henri Lévy, comenta: “Las dictaduras solo se mantienen gracias al crédito que se les concede”. * * * Los caleños debemos sentir a EMCALI como propia. Por ello en todos los contratos que suscriba la empresa debería recordarse a quienes los firman que EMCALI es un patrimonio público de propiedad de todos nosotros. Muchas multinacionales usan con éxito este tipo de cláusulas.

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