Lo que es, es

Lo que es, es

Febrero 18, 2013 - 12:00 a.m. Por: José Félix Escobar

El tema de las identidades lo introdujo hace unas semanas el exvicepresidente Humberto de la Calle. Después de haberles echado mano a varios miembros de las fuerzas de seguridad, las Farc salieron con el cuento de siempre: que los habían retenido como prisioneros de guerra. De la Calle Lombana recordó a los captores que al pan hay que llamarlo pan y al vino, vino. Los militares habían sido secuestrados y secuestro es secuestro. A la hora de las definiciones hay que ser claro y preciso.A la gente, sin embargo, le encanta fabular y se dedica a inventar historias sórdidas donde no las hay. Por ejemplo: detrás de la renuncia del Papa Benedicto XVI no hay nada diferente a un dignísimo acto de coherencia de alguien que reconoció que su avanzada edad le había quitado las fuerzas necesarias para seguir desempeñando el pontificado. Nada de conspiraciones ni planes oscuros. Nada de graves enfermedades guardadas en secreto. Una renuncia es una renuncia y la actitud del Papa es un ejemplo a seguir por todos aquellos que se atornillan a las dignidades. Ese amor libidinoso que muchos sienten por las posiciones de poder ha quedado severamente cuestionado por el paso a un lado del Papa alemán. Lo mejor de su actitud es la solemne promesa de que no interferirá con el gobierno eclesiástico de su sucesor y que —simplemente— desaparecerá para el mundo. ¿Alguien le habrá contado esto, vía twitter, al ex presidente Álvaro Uribe?Enfermo es enfermo, y aunque los fanáticos seguidores del dictador venezolano Hugo Chávez se empeñen en negarlo, el estado de salud del gobernante del país vecino es precario, bastante precario. Los chavistas han mentido descaradamente al pueblo venezolano, y por más que quieran ocultarlo, Chávez difícilmente sobrevivirá y, en todo caso, su ineptitud para retomar el mando es evidente. A propósito: ¿cómo una persona que no habla pudo echarse encima la responsabilidad de la reciente devaluación del bolívar?Si los gobernantes quieren tocar el nervio de la clase media, que suban los impuestos que pesan sobre la propiedad raíz.El sueño sano de todo colombiano es adquirir su vivienda y hará lo que sea para protegerla. Como se ha podido presenciar a lo largo y ancho del país, en todas las ciudades crece como espuma la protesta contra las actualizaciones catastrales y las valorizaciones. No solo porque valorización es valorización —y no la sobretasa al predial que se inventó en Cali el ex alcalde Jorge Iván Ospina— sino porque la gente desea controlar cada vez más lo que los gobernantes hacen con sus impuestos y contribuciones. Llenar las arcas del Estado para que otros hagan fiesta, es un plan que seduce cada día menos a los contribuyentes. A algunos con problemas de identidad les suelen suceder cosas inesperadas. Al señor Luciano Marín Arango, que se hace llamar 'Iván Márquez', hay que decirle que una Harley es una Harley; que es un típico juguete del capitalismo más refinado; y que difícilmente se puede ser líder de una guerrilla izquierdista y feliz poseedor, al tiempo, de una de las motocicletas más caras del mundo.

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