Lo inaceptable

Enero 16, 2017 - 12:00 a.m. Por: José Félix Escobar

Entre naciones que mantienen relaciones diplomáticas entre ellas, es inaceptable que suceda lo que acaba de comprobarse: el Kremlin tuvo parte activa en la reciente campaña presidencial de los Estados Unidos, interfiriendo el debate a través de las redes sociales y mediante la creación de mensajes falsos. Es decir, los rusos, en una actitud casi sin precedentes tomaron partido por el candidato Donald Trump y en contra de la señora Clinton.En tiempos de paz el espionaje entre naciones amigas no tiene recibo. Putin, que fue espía, debería haberlo aprendido. Los malos hábitos se copian fácilmente. La reciente absolución de Óscar Iván Zuluaga parece demostrar que también en Colombia en la campaña del 2014 hubo intereses decididos a disminuir las probabilidades de éxito del candidato Zuluaga. Es suficientemente conocida la intervención de espías en las redes de comunicación de varios personajes.Tampoco es aceptable el continuado silencio de las naciones de América ante la terrible crisis que vive Venezuela y frente a la consolidación de la tiranía monárquica de Nicaragua. Una vez establecido que el régimen de Maduro golpea de manera inclemente a su propio pueblo, el grueso de las naciones del continente debe tomar, en defensa de la democracia más elemental, actitudes y conductas dirigidas abiertamente a buscar la caída de esa dictadura oprobiosa. El silencio ofende. Y tampoco es aceptable que el continente permanezca callado mientras Daniel Ortega y su clan se enquistan en Nicaragua.A nivel nacional, se sigue comprobando la inaceptable negligencia de las entidades públicas que se niegan a ejercitar su autoridad y su capacidad de prevención de desastres. Duele conocer que en el reciente desprendimiento de un puente peatonal en cercanías de Villavicencio, la alcaldía del municipio y la corporación autónoma regional con jurisdicción en la zona, se han trenzado en una serie de acusaciones mutuas, tratando de encubrir que ni la una ni la otra actuaron en forma debida. Un ciudadano del sector comentó a los medios que en este país después de las tragedias se proponen las soluciones. Ojalá en Cali tengan en cuenta esta opinión y erradiquen las babillas que están totalmente fuera de lugar en un humedal del sur de la ciudad.Para Colombia, entendida como un todo, deben ser inaceptables los esfuerzos de los centralistas por continuar con el despropósito de seguir fomentando el crecimiento sin límite de la capital. En la semana pasada se anunció el compromiso de la Nación en la ampliación de dos vías que unen a la actual Bogotá con el extremo norte de la sabana. Da la impresión de que se quiere construir una gran megalópolis que irá desde Soacha hasta Tunja o más allá. El centro se sigue llevando la parte del león a la hora del reparto de los dineros públicos. ¿Y qué tal si los caleños pedimos a la Nación (tan generosa en la capital) que financie la construcción de la vía que debe unir al sur de Cali con el Norte de Jamundí?Debe seguir siendo inaceptable cualquier tipo de tolerancia hacia los funcionarios que de una u otra forma se apropian de los dineros públicos. Felicitaciones al Fiscal General de la Nación por su rápida y contundente actuación en el caso de los sobornos de la brasileña Odebrecht. Este país no puede continuar como la nación en que unos ciudadanos pagan los tributos y otros se apropian de ellos.

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