La democracia en declive

La democracia en declive

Agosto 15, 2016 - 12:00 a.m. Por: José Félix Escobar

Como puede comprobarse Nicaragua ha vivido más tiempo en dictadura que en democracia. Llega fácilmente a la memoria la tenebrosa era de los Somoza, una familia de tiranos crueles y rapaces. El período de renacer democrático iniciando por Violeta Chamorro comenzó a marchitarse cuando Daniel Ortega volvió a ser presidente. Ortega, quien había luchado con éxito contra los Somoza, fue transformándose poco a poco en un déspota, partidario del liderazgo único.Ante el silencio de la comunidad internacional, Ortega y su compañera Rosario Murillo continúan consolidando una nueva estirpe dinástica, que piensa cederse el poder entre esposo y esposa. A esta nueva forma monárquica la izquierda no vacila en denominarla revolucionaria. En el año 2016 Ortega y Murillo comenzaron un proceso de aniquilación de la oposición, acompañados por los tribunales y las cortes que fueron previamente cooptadas. La mira es llegar a las elecciones de fin de año con Daniel Ortega como único candidato. Toda una farsa.El lento declive de la democracia se observa también en Turquía. El presidente Erdogan llevaba varios años presionando a la oposición con el propósito de islamizar de nuevo las instituciones. Hace pocas semanas se produjo un intento de golpe de Estado que fue como una bandeja servida para que Erdogan ordenara miles de detenciones y una severa represión a los opositores. El mundo no reaccionó mientras Erdogan asfixiaba paso a paso a la democracia.Los gobernantes despóticos se mueven con rapidez. En la pasada semana se constituyó un nuevo eje político entre Rusia y Turquía. Los dos países se habían distanciado desde que hace unos meses la aviación turca derribó a un avión ruso por haber invadido sin permiso el espacio aéreo turco. De hecho Putin, un no– demócrata, tiene con Erdogan más puntos de contacto que posiciones antagónicas. El líder ruso también quiere eternizarse en el poder, para lo cual ha ejercido gran presión sobre los opositores.La democracia es frágil. El sistema democrático debe ser objeto de cuidado constante para evitar que entre en declive. El caso de nuestra vecina Venezuela es el de un país que no detectó a tiempo que Hugo Chávez Frías, elegido en 1998 era un golpista agazapado, cuya intención mesiánica no sería detenida por el respeto a ninguna forma democrática. El enorme fracaso de la revolución bolivariana pudo haberse evitado si la comunidad internacional y la oposición venezolana hubieran reaccionado de manera oportuna.Como dice el escritor norteamericano Robert Maynard Hutchins, “la muerte de la democracia no ocurre de manera súbita, como en una emboscada; la democracia sufre una lenta agonía causada por la apatía, la indiferencia y la falta de interés”.* * *A los escritores de renombre no se les debe pedir coherencia. Son creadores de ficción. Cuantas veces García Márquez fue objeto de críticas por sus constantes contradicciones. El escritor Héctor Abad acaba de tildar de ignorantes y mentirosos a quienes protestaron contra la enorme torpeza de los ‘expertos’ de la ONU, quienes en un manual escolar afirmaron que no se nace hombre o mujer. Abad pide tolerancia para ese ‘5 o 10 %’ de la población que ha optado por una sexualidad diferente. No resulta coherente descalificar a una enorme mayoría en nombre de la tolerancia. Ojalá el maestro Abad continúe dedicado a las obras de ficción.

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