Impacto y remedio

Impacto y remedio

Abril 15, 2013 - 12:00 a.m. Por: José Félix Escobar

Bastaron unos reportajes de televisión hechos en Bogotá sobre la degradante forma de tratar a los afiliados a Capital Salud, una EPS del sector subsidiado, para que la opinión pública sintiera el impacto. Por esas cosas curiosas que suelen ocurrir, el primero en salir a criticar la desatención de la EPS con sus usuarios fue el Secretario de Salud del Distrito, Guillermo Alberto Jaramillo, a quien por un momento se le olvidó que el 51 % del capital de la EPS en líos es de propiedad del Distrito Especial.Bueno, es que la versión descafeinada del chavismo es el gobierno de Gustavo Petro en la capital. Este contestatario permanente anda en conflicto con la lógica desde hace años. No solo desconoce que el gobierno distrital es tan solo uno más dentro del engranaje del Estado y choca con la Nación cada que puede; no solo riñe con el decoro del gobernante y asiste a un homenaje a un funcionario cercano, destituido por irregularidades comprobadas; sino que también envía a su Secretario de Salud a presentar como solución al problema de la sanidad pública un pedido sencillo: “Entréguennos el dinero para que nosotros lo manejemos”.Sería tanto proponer como salida al problema la red férrea del país la reconstitución de los Ferrocarriles Nacionales; o como remedio a los respectivos sectores el renacimiento de Telecom o el reencauche del ISS o de Puertos de Colombia. Si algo es axioma en Colombia es que el Estado, en cualquiera de sus niveles, es un mal gestor. Los ríos de dinero que le entran a sus instituciones se convierten en pequeños arroyos cuando de atender las necesidades se trata. La red es porosa y en el camino se evapora la mayor parte.Hay en curso una reforma a la ley 100 sobre la cual la opinión debería estar atenta para que la opacidad conceptual del ministro Gaviria no fuera entendida por el Congreso como que el deseo del Gobierno es retomar la gestión física de los fondos que alimentan el sistema. Gran parte de los problemas del sector se debe a que los actores públicos no pagan a las EPS; o que demoran y entraban los recobros al Fosyga; o que las entidades territoriales despilfarran el dinero que les llega para la salud por vía de transferencias y regalías.La ley 100 hizo posible una cobertura muy alta. Su estructura fundamental ha demostrado ser correcta y el grueso de sus problemas se encuentra en el régimen subsidiado y en el no POS. La reforma en curso debería concentrarse en las deficiencias puntuales que es preciso corregir: encauzar de alguna forma el alud de tutelas, precisar y actualizar el POS, agilizar los recobros, incrementar la vigilancia y el control a los operadores, mejorar la gestión pública y privada. Los colombianos debemos concientizarnos de que no hay actividad estatal más importante que el sistema integral de salud, cuyos recursos sobrepasan hoy los 40 billones y representan el 8 % del PIB.O sea que el problema de Capital Salud no se remedia entregando a Petro y al Distrito el manejo del dinero. Flaca memoria tienen, porque al lío de la basura aún no lo han echado al tarro de la ídem.

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