El canon democrático

El canon democrático

Abril 13, 2015 - 12:00 a.m. Por: José Félix Escobar

Hay que reconocer al expresidente Andrés Pastrana la conducción de la actitud colectiva que honra a 26 antiguos mandatarios iberoamericanos: una declaración hecha pública en Panamá en la cual se aboga por el retorno del sistema democrático a Venezuela. Era simplemente inconcebible que el continente americano continuara callado ante los atropellos de Maduro y su régimen de truhanes. Es totalmente inaceptable que en el mundo de hoy se guarde silencio o se dirija la mirada hacia otro lado cuando los gobiernos se vuelven dictatoriales y aplastan cualquier asomo de democracia efectiva.América necesita admitir la plena vigencia del canon democrático, si quiere constituirse en un continente bien aglutinado. El ejemplo está en la Unión Europea, cuyos miembros acatan de manera general la vigencia de las instituciones democráticas, el respeto a los derechos humanos y la garantía a las libertades fundamentales. Todo bajo el severo monitoreo de las autoridades comunitarias de Bruselas y del Tribunal de Estrasburgo. Cuando un estado trata de desviarse –como en el caso de Hungría– los llamados de atención se producen de inmediato.En otras uniones de países no se profesa la fe democrática y sus resultados carecen de claridad hacia el futuro. Los intentos de reunir bajo una dirección común a los países del extremo oriente chocan siempre con la incontrastable realidad de que el más grande estado de la región, China, no es democrático. Acaba de denunciarse que, en áreas en disputa geográfica con países vecinos, China resolvió por sí y ante sí iniciar la construcción de gigantescas islas artificiales. Por su parte, en la Liga Árabe, conformada por estados no democráticos, solo de vez en cuando dejan de bombardearse unos a otros para conversar un poco.América es, además de Europa, el otro campo internacional fértil para la democracia. Varios de los principios de Derecho Internacional que son hoy respetados a nivel global nacieron en nuestro continente. Fue otro expresidente colombiano, Alberto Lleras, quien condujo la primera etapa de la Organización de Estados Americanos. Que la OEA se marchitó después en otras manos es un hecho doloroso. Soplan ahora vientos de reagrupamiento en el continente y por ello debe secundarse el esfuerzo de los 26 expresidentes, bajo el liderazgo de Pastrana Arango, dirigido a que los opositores políticos en Venezuela sean liberados de inmediato. Criminalizar la controversia solo lleva a fracasos estruendosos como el que ha vaciado los anaqueles y góndolas de los almacenes en el país vecino.No se puede continuar con el divorcio entre lo económico y lo político. Sentarse a hacer negocios con sátrapas debe ser una conducta proscrita entre las gentes de bien.* * *Tome usted un poco de vitriolo, agréguele soda cáustica, mézclelos en un lodazal, y el resultado se llama Fernando Vallejo. La última incursión de este misántropo ácrata–anarquista circula en la red. De ella se puede rescatar (con guantes) su extraño aporte a la paz en Colombia: que retorne la ley del Talión, pero doblada, dos ojos por un ojo, todos los dientes por una ofensa, etc. Colombia tuvo en Vargas Vila y en el Indio Uribe a críticos mordaces y contradictores formidables. Pero después de conocer la última bomba de Vallejo, se puede concluir que aquellos eran personajes del mundo humano, pero Vallejo no. Él ama a los perros y punto.

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