Dos secesiones

Dos secesiones

Diciembre 07, 2015 - 12:00 a.m. Por: José Félix Escobar

Avanzan en el mundo dos procesos secesionistas dispuestos a cambiar los mapas. Aunque el propósito de ambos es separar regiones de los países a los que han pertenecido, los dos procesos difieren de manera sustancial. La vía escogida por el Estado Islámico es la más violenta posible: terrorismo, sangre, destrucción cultural, en fin, una locura sufrida por un grupo de líderes totalmente fanatizados. Cataluña en cambio, lleva a cabo un pulso democrático con el estado español al cual ha pertenecido desde hace siglos.Confirmando el viejo principio de que la naturaleza siente horror por el vacío y procede a llenarlo de cualquier manera, los fanáticos musulmanes se han apoderado de buena parte de Iraq tras el retiro de las tropas occidentales, y han unido esa porción con la parte oriental de Siria, país desgarrado por una cruenta guerra civil. Los fanáticos acaban de atacar en California, para seguir así la cadena de masacres que comenzó con la muerte de los periodistas de Charlie Hebdo, que siguió con la voladura de un avión ruso de pasajeros y que continuó con las matanzas del viernes 13 de noviembre en París.En relación con este caótico secesionismo, es imperioso que la humanidad contradiga a Carlos Marx, quien afirmó que “la violencia es la partera de la historia”. Por las más elementales consideraciones de decencia, el mundo entero debe oponerse a la continuación del llamado Estado Islámico. Por eso es de suma gravedad la reciente revelación que implica a Turquía en la compra continuada de petróleo a los terroristas del EI. El aislamiento a los yihadistas debe ser total hasta lograr que tanto Iraq como Siria recuperen los territorios que les han sido robados.La situación en Cataluña difiere radicalmente en cuanto a los procedimientos seguidos. Los separatistas capitaneados por Artur Mas, han proscrito cualquier recurso violento y vienen enfrascados con el gobierno español en un enfrentamiento político y judicial. No vacilamos en afirmar que la separación de Cataluña es una soberana tontería: los nexos de esa región con el resto de España son enormes. La sola existencia de una lengua regional propia no justifica desde ningún punto de vista la secesión anunciada.En el mundo de hoy no basta con decir “queremos ser soberanos”. La interdependencia entre las regiones de un mismo país y los nexos existentes entre los distintos estados llevan en el caso de Cataluña a la conclusión de que la separación es un mito costoso. Los empresarios catalanes no ocultan su preocupación por el efecto nefasto que la expresión soberanista ha tenido en sus negocios. Las empresas se están trasladando a Madrid, Andalucía y el norte español, y los inversionistas extranjeros tienen encarpetados varios proyectos hasta que la fiebre secesionista pase.De acuerdo con las circunstancias de cada caso, puede sacarse una conclusión válida: el Estado Islámico será desmantelado tarde o temprano y Cataluña continuará siendo parte de España.* * * ¿Cómo actúa el centralismo? Lo acabamos de ver. Anuncian la liquidación del Incoder y en su reemplazo van a crearse dos agencias. Todo un ejemplo del crecimiento exponencial de la burocracia. ¿Cómo hay que combatir el centralismo? También lo acabamos de ver. El bloque costeño se unió y exigió al gobierno central la rebaja del precio del gas natural en la costa Caribe. El resultado de esta presión fue inmediato.

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