Desenfocados

Agosto 17, 2015 - 12:00 a.m. Por: José Félix Escobar

Algo raro sucede en el ambiente. Las miras del Presidente de la República parecen haberse desenfocado, pues desde su formación de economista ha comenzado a aventurarse en una constante proposición de cambios a la estructura constitucional del Estado. Alguien en la Casa de Nariño debería recordarle al Presidente que las instituciones no son tan fácilmente moldeables como la plastilina y que lo que caracteriza a un Estado es, sin duda, un fuerte apego a lo establecido y una natural resistencia al cambio.Sería aceptable que Santos Calderón ocupara la tribuna pública para proponer remedios a la situación creada por un inmenso hueco en las finanzas públicas, o que sus conocimientos económicos los pusiera al servicio de los industriales del país, afectados por un fuerte descenso en las exportaciones. O que Santos influyera en la mejora efectiva de la situación de atraso en que se debaten los campesinos más pobres. Pero ha preferido salir a los medios –hoy sí y mañana también– lanzando ideas tan fuera de lugar como la de un Congresito que reemplace temporalmente al verdadero Congreso de la República en la refrendación de los acuerdos de paz. Rápidamente surgieron en el Congreso amanuenses sin sentido institucional a cambiar el nombre del engendro y a negar la evidente intención de sustituir por un tiempo al Congreso. No bastó con retractarse de la idea original de que fuera el pueblo colombiano quien en referendo decidiera sobre la validez de lo acordado en La Habana. Tampoco sirve ahora el Congreso para esos efectos y se prefiere trabajar en petit comité. El gobierno anda desenfocado, no hay duda.Pero el mal se extiende. El expresidente Uribe se ha desenfocado en su análisis de lo sucedido con varias aeronaves militares que se accidentaron en los últimos días. Uribe da por sentado que fueron derribadas y hasta sugiere quién lo hizo. Un preclaro ciudadano que se graduó de abogado debería saber que no se puede dar calificación definitiva a hechos que aún se encuentran en etapa de investigación y recolección de pruebas. El mal del desenfoque recorre las tres ramas del poder público. En una intervención totalmente fuera de tono el presidente de la Corte Suprema de Justicia abrazó la causa del proceso de paz, olvidando que los magistrados no están para tomar partido sino para proferir sentencias. Este germen político de inmediato causó una división en el seno de la Corte, pues no todos sus integrantes profesan el credo abrazado por el magistrado Bustos.No nos desenfoquemos. Colombia necesita la paz, pero no impuesta, ni extraída con fórceps. El país debe conseguir la paz pero antes ha de alcanzar la serenidad de los ánimos.* * *Es desconsolador comprobar cómo internet se ha convertido en terreno fértil para toda clase de abusos. Contra los menores, contra los clientes de entidades financieras y contra las propias entidades. Abusos como el de que “se cayó el sistema” afectan a clientes, consumidores y contribuyentes, pues las gestiones de la gente se extienden mucho más de lo previsto. Últimamente se ha comprobado que empresas que trabajan con redes comerciales coaccionan a sus vinculados a aceptar cambios unilaterales en sus condiciones de contratación, so pena de impedirles el acceso. Y nuestro Superindustria no se da por enterado. El Súper se encuentra ocupado hallando carteles donde solo existen mercados organizados.

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