Buen humor

Buen humor

Diciembre 26, 2011 - 12:00 a.m. Por: José Félix Escobar

Italia, nación de gran cultura, juega en las grandes ligas del humor: sabe reírse de si misma. Buena parte del maravilloso cine italiano de la posguerra se basó en agudas autocríticas. A propósito de las ominosas costumbres de la Italia de Berlusconi -felizmente concluida en 2011- el escritor Roberto Saviano citó una frase de Ennio Flaiano, también escritor: “En Italia la línea más corta entre dos puntos es el arabesco”.Los propios europeos han definido a su Unión de países como un gigante económico y un enano político. Europa se ríe de si misma y los pueblos europeos se refieren, con excelente humor, a sus vecinos. Por ejemplo: el resentimiento contra la férrea disciplina alemana, típica en Angela Merkel, es notorio: dicen que un alemán es una cerveza, dos alemanes un ejército y tres alemanes una guerra.Un humorista inglés publicó en blanco la lista de las diez razones por las cuales alguien querría ser alemán. Y para los franceses también hubo una dosis: son gente rara que come alimentos tan extraños como caracoles y ancas de rana. Inolvidable el gesto autocrítico del general De Gaulle, cuando dijo que era “prácticamente imposible gobernar un país con más de 200 variedades de queso”.Los ingleses no se escapan: dicen de ellos que se pueden dar el lujo de vivir en el pasado y creer que aún son una potencia mundial. Algunos llegan a más: afirman que un inglés es alguien que se baña una vez a la semana, lo necesite o no lo necesite. Los ingleses contraatacan. Y lo hacen burlándose de sus víctimas naturales, los habitantes de Irlanda. Ven sólo dos razones para ser irlandés: la excelente calidad de su cerveza y que los bares nunca cierran. Los españoles discrepan de la adaptabilidad propia de los italianos. Afirman que la gente de Italia carece de columna vertebral. Pero los vecinos también se burlan de los españoles por haber permitido que sus playas estén invadidas por alemanes e ingleses, y el resto del país por marroquíes. De España dicen que sus últimas victorias militares consisten en la aniquilación de las tribus indígenas de América.Muchos españoles, amantes del buen vivir, creen en el lema anticientífico que hizo famoso Miguel de Unamuno. El escritor vasco, harto de los reproches de los demás europeos por la ausencia de interés ibérico en la investigación, sentenció: “Que inventen ellos”. La frase era dirigida básicamente contra los alemanes, laboriosos y metódicos. El humor fino no es el fuerte de los alemanes. Por ello su aporte al gran debate del humor europeo es una reciente declaración de Angela Merkel, en la cual aconseja a los europeos del sur “jubilarse más tarde y tomar menos vacaciones”.Tranquilos, amigos europeos. En Colombia también existe la autocrítica: dicen que la honradez es la mayor virtud de que carecen los colombianos.***El mal fario del alcalde Ospina llegó a su clímax a pocos días de culminar su administración: metió la mano en el América y el club está en la B; no metió la mano en el jarillón del oriente de la ciudad y aparecieron temibles fugas de agua. Todo un incompetente asimétrico.

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